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jueves, 31 de mayo de 2018

DE NIÑA A MUJER…




El camino de la vida se debe recorrer sin apresuramiento
El camino del amor se debe transitar profundamente
Al camino del olvido se le debe purgar de inmediato
Pero el camino a tu encuentro lo debes hacer orando.

En el andar de nuestras vidas encontraremos diversas distracciones
Si nos hubiesen mandado con una guía, bajo el brazo, cuando nacemos
Qué de cosas se evitarían, cuánto dolor nos ahorraríamos
Pero la realidad es otra y en el camino enderezamos las cargas.

Cuando un capullo se vuelve flor
Es la transición más bella y perfecta que existe
Lo mismo pasa cuando una niña se transforma en mujer
Creo que la naturaleza se regocija de placer

A veces no recuerdan haber vivido esa transición de buena manera
Faltaron  corazones que prepararan la adaptación a lo nuevo
La brusquedad del momento, no permitió saborear esa metamorfosis
La mujer afloró, cuando aún la niña permanecía virgen.

Pasa su vida en la espera de su príncipe
La realidad que le tocó en la ruleta de la vida
Deja muy lejos la añoranza de jugar con sus muñecas
Pero la cruel sociedad dicta que debe madurar de inmediato.

Guarda en un desván aquella muñeca de trapo
La que tantas veces la acompañó en esas noches de llanto
Hoy los ojos de tela y aserrín sollozan por estar sola
Mientras la niña acepta su cruel realidad.

Esta mañana amaneció dormida
Nadie la oyó revolotear por entre las flores
Hoy la mujer volvió a su capullo
Fue la niña quién amaneció yerta.





Carmen Pacheco
@Erotismo10
2 de junio de 2018


sábado, 24 de marzo de 2018

WHO ARE YOU…



Who are you, who keep my mouth longing?
Who are you, that you remain tattooed in my senses?
Who are you, that without asking permission you persist in my dreams?
Who are you, to caress my soul without meaning?


Who are you, to sleep beside me caressing my folds?
Who are you; you have other possibilities at risk
Who are you, who silently love me?
Who are you, that in the distance I wait for you?

Who are you, that you entered my world turning it upside down?
Who are you, to for walk naked for all my life?
Who are you, that without asking you put your wings on my tongue?
Giving me the miserable hope of a I love you

Tell me, who are you?




Carmen Pacheco
Lasculpasylamuertedelamorii@hotmail.com
March 23, 2018

domingo, 11 de marzo de 2018

WHEN MY GUITAR CRYED...



I reach my companion eternal and grabbing her by the waist I start to draw chords that make me remember you in the most intimate of my being.

My imagination flies over the strings of my guitar and your laughter is part of my memories.

I do not understand the reasons for the events. I do not know if it was me in my eternal foolishness or you were in your extreme patience with me.

Today knowing that you are far I want you to know that there is no distance between us and much less forget you

In each stroke that I give to my sonorous friend, I remember the simple way in which to you surrendered to me. In my delirium I can see how you let your robe fall on the floor and with that catlike shape that you had to slide barefoot in every corner of our house was the biggest frenzy I had ever lived. You were a dream come true

I give another higher note and that's when I see you enter our bedroom and my crazy hand produces a fast and delirious arpeggio. In my madness I saw you lay your head on the pillow, while your fingers slid down your breasts, provoking me to madness.

Already my companion rumbles of longing when he sees me enter that bed to assault your virginity like a feverish madman, who with eyes clouded with joy begins to devour every part of that beloved body.

The notes become more serious because from a distance I see how I enter your innocent youth and enjoy your spring juices.

 Each chord that comes out of my guitar is a moan of pleasure that comes from your throat like a song of birds. I can’t stop playing the guitar; I do not want to stop hearing you because it is life itself that I am taking from your source.

Sorry but my eyes have become cloudy and I have to dry them.

I still whip the strings and I can hear a soft accompaniment of violins, when in a moment you open step, giving me the permission to penetrate this unexplored territory. I got to glory. I was the object of the greatest gift a man can receive. You trembled in my arms and your breathing was so agitated that I thought about giving you time or rest but you did not allow it. You felt the strength of a man inside you and that made you bold and bold.

A red thread was seen between your thighs while I left your regions, which were now mine.

 Already tired and with tears rolling down my cheeks, I gave the last chords to my guitar while I remembered that I had definitely been the one to blame for not being in my bed today.

 If by chance this song that I am now writing reaches your ears I am sure that you will not have any doubt of knowing the name of the author since in it you will see reflected my clumsiness of losing you.

 That was the last song with which the guitar accompanied me because when I finished, their strings exploded with pain. Now I will not be able to hold her by her waist to make her sigh with my songs.




Carmen Pacheco
lasculpasylamuertedelamorii@hotmail.com
@ Eroticism10



domingo, 8 de octubre de 2017

SEXO EN EL TREN




Era un hombre común. Pasaba por entre la multitud, sin despertar sentimiento alguno. Todos los días iba de su casa al trabajo y viceversa. No había algo que lo incitara a sonreír. Su vida se había convertido en una sarta de sueños truncados, la monotonía era su horizonte.

Pablo se había casado con Matilde hacía veinte años. De esa unión nacieron tres amores. Eran los ojos de Pablo pero se convirtieron en la vida de Matilde. Todo en su casa cambió. La atención fue trasladada, única y exclusivamente para los hijos. En esas noches de insomnio Pablo se volteaba y comenzaba a acariciar a su mujer sabiendo que estaba listo para hacerla sentir el calor de un hombre pero ella le apartaba la mano y se volteaba haciéndose la dormida. Pablo, muchas veces se vio en la necesidad de recurrir a esa técnica tan vieja para desahogar las ganas que tenía por sentirla y dejar así todo su manantial dentro de sus entrañas. Sólo que esa noche no sería.

A la mañana siguiente Matilde no comentaba nada y se adentraba a los quehaceres de su casa y sus hijos. Así fueron pasando los años y Pablo había ideado una forma de auto satisfacerse. Jamás dejó de intentarlo con Matilde pero aparecieron otros motivos del por qué “No”. Una noche eran los trillados dolores de cabeza, otros la menstruación, el niño requiere mi presencia y pare de contar. Se había convertido en una misión imposible. Él estaba muy enamorado de su mujer y por eso, también la justificaba.

Así fue pasando el tiempo y ya Pablo y Matilde no se encontraban, como mujer y hombre para hacer el amor. Ambos fueron envejeciendo, él con sus anhelos represados y ella con la decisión de ser ama de casa y más nada.

Para el mundo eran el matrimonio perfecto. Jamás se les oyó discutir, se les veía siempre en familia y se suponía que eso era lo que importaba para la sociedad. Pablo jamás había traicionado a Matilde. Como dije el “Matrimonio perfecto” Solo que la procesión iba por dentro y sin saberlo se encontraba a punto de explotar.

Cierta tarde, que Pablo salía del trabajo, el jefe le pidió que se quedara una hora más para que terminara un análisis de venta que tenían que exponer al día siguiente en la reunión de socios. Para Pablo era algo de rutina, no había por qué correr para ir a la casa, total no encontraría nada distinto a lo de todos los días.

Ya rondaba por los sesenta años y a pesar de su edad, la vida había sido benévola con él. Se mantenía en muy buenas condiciones. Le gustaba correr de vez en cuando para desestresarse e iba todos los sábados al parque y se quedaba tres horas. Sobre el asfalto dejaba la impotencia de no poder tener una vida sexual como todo el mundo lo hacía.

Ese día salió del trabajo a las nueve de la noche. Fue a la estación del tren encontrándola bastante despejada. No era común que él estuviera a esa hora en el tren. En el andén habían pocas personas esperando. Se había llevado algo de trabajo que debía terminar para el día siguiente. Se dijo, lo leo en el tren mientras viajo y al llegar a casa le hago las correcciones que necesitare.

En la distancia se oyó el pito del tren, que anunciaba su llegada. Al detenerse abrió sus puertas y su interior estaba sólo. Los otros pasajeros se embarcaron en distintos lugares del tren por lo que a él le tocó uno vacío. Mejor, se dijo, así no me interrumpen y trabajo un poco.

El tren salió de la estación entre chirridos de metales y bamboleo del vagón donde viajaba. Sacó sus lentes y se dispuso a leer el documento que llevaba. La distancia entre su trabajo y su casa eran de unas dos horas, así que tendría tiempo hasta de echar una pestañada. Inmerso en los papeles no observó que una joven, de unos veinticinco años, se había colado al lugar donde él estaba. La oye carraspear y al bajar el documento se encontró con una joven hermosa, blanca cual la nieve, el cabello alborotado del color de un atardecer. Sus ojos oscuros, como los de esas niñas traviesas, estaban sobre él, mientras jugaba con un mechó de su pelo, cosa que lo puso nervioso y sin saber hacia dónde mirar. Decidió regresar a lo que estaba haciendo. De repente sintió que unas manos le acariciaban la pierna y soltando las hojas vio que la joven estaba de rodillas entre ellas. Qué haces, le pregunta, tratando de alejarse de esas manos. Ella sólo movía sus manos entre sus muslos acariciándolo con vehemencia llegando hasta su ingle. Pablo no atinaba a gritar o a decir algo más alto que un “No” No lo hagas, No, No sigas pero ella sin dejar de verlo a los ojos le agarró el cinturón y lo fue soltando poco a poco. Pablo sentía que lo cubría una fuerza eléctrica y que su voz salía más queda cada vez pero siempre le repetía “No, No lo hagas” “Detente por favor” su voz no era escuchada ya era como el silbido de un asmático, apenas audible lo que salía de su boca. La chica ya le bajaba el cierre. No había nadie en ese vagón, a parte de ellos. Nadie vio lo que pasaba. El movimiento del tren aunaba más la sensación de placer que iba creciendo en Pablo. Sus ojos no daban crédito a lo que le estaba pasando y aún a lo que estaba sintiendo. Siempre había pensado, dado que Matilde no quería hacer el amor con él, en lo que llevaban de matrimonio, imaginó que estaba muerto de sensaciones y en ese momento su cuerpo era un manojo de ellas, indicándole que estaba más vivo que nunca.

Sus manos eran delgadas, con dedos largos y calientes. Con toda la destreza del que ha realizado ese movimiento, le sacó el pene y se lo llevó a la boca. Una boca carnosa y rosada, que junto a una lengua conocedora de lo que debía hacer, lo excitaba cada vez más. Quería gritar pero no podía, las sensaciones subían y bajaban en su cuerpo. A cada succión era una delicia indescriptible, a cada mordisco la locura total. Pablo se retorcía en el asiento agarrándose de los posa manos, cada vez que esa boca subía y bajaba por su miembro, dejando resbalar su saliva hasta su ropa. Así estuvieron unos minutos y como mujer entendida de lo que hacía, se subió a las caderas de Pablo y penetrándose ella misma lo cabalgó como una amazona enloquecida. Él al fin se entregó a los hechos y la tomó por sus ancas obligándola a sentirlo más y más profundo. Ya era ese hombre que una vez había sido y respondió como sólo él sabía hacerlo. Fueron minutos de delirio y deseo. Sus manos eran dirigidas hacia unos senos  hermosos, grandes y firmes, con unos pezones oscuros que apuntaban a matar, mientras ella gemía de placer. Ya la locura no se podía frenar, la hizo suya varias veces antes de llegar a su destino.

No hubo despedidas ni palabras entre ellos al bajarse del tren, cada uno tomó su camino como si nunca hubiese pasado nada pero para Pablo habían sido las horas más exquisitas que jamás había sentido. El Pablo que regresaba a su casa era otro hombre. Cuando llegó y saludó a Matilde, ésta notó algo extraño. Se le quedó viendo sin atinar a saber qué tenía de distinto, se volteó y se dijo, son cosas mías, que va a tener ese viejo, sino más edad y resabios.

Pablo esa noche no comió, se metió en el baño y permaneció allí oliendo su ropa que aún tenía el aroma íntimo de esa muchacha. El sólo olor le hacía recordar lo vivido y su sangre corria más rápido, dándole ganas de estar, nuevamente, dentro de esa hermosa mujer. Se bañó y acostó si decir palabras a su esposa. Esa noche soñó con ese vagón  del tren y que muchas manos lo acariciaban haciendo que se excitara como un niño dejando  así, la huella de su pecado sobre las sábanas.

Ya la vida de Pablo no era la misma. Entendió que a pesar de tener sus años podía hacer feliz a una mujer. Volvió a intentarlo con Matilde y cambió la rutina de buscarla pero fue inútil, ya Matilde, aquella mujer del cual se enamoró había muerto, en su lugar reinaba una mujer seca y amargada. A la semana siguiente empezó a salir tarde del trabajo, con la única esperanza de encontrarse, nuevamente, con aquella linda mujer. Pero fue inútil jamás la volvió a ver. Se convirtió en un fantasma que deambulaba por las noches entre los vagones del tren, con la única esperanza de encontrar a la mujer de los dedos calientes.




Carmen Pacheco
@Erotismo10
8 de octubre del 2017







domingo, 17 de septiembre de 2017

EL TIEMPO…







Sólo el tiempo
Con su infinita sabiduría
Hará que lo encuentre
Vida mía.


Sólo el alma
Reconoce a otra alma
Sólo Dios
Nos pondrá en sintonía.

No importa que pase la cosecha
No importa que no lo haya besado
Mis manos casi vuelan hacia usted
Pero entiendo, que el momento no ha llegado.

Si mi piel se arrugase
Y su cabello se cubriese de nieve
Y no hubiésemos vivido nuestro momento
Tenga presente, que ni el tiempo
En su sabiduría eterna
Podrá hacer que lo olvide, vida mía.



Carmen Pacheco
@Erotismo10
17 de septiembre de 2017
Autor Foto: Maryna Fatseyeva

domingo, 10 de septiembre de 2017

What will be...






I will be with this melancholy forever?
Will this stubborn heart not give way to mourning?
It will be that spring of love and desires, which springs up inside me does not have a up to this point
Why in my silence you sound like a bell.

Will be that my body will not cease to perceive you
It will be that despite my daily tasks
You find time to wallow you in my mind
Will you be something I did not finish in my previous life?

There are many "Will be that" for my taste
I go back to bed and continue to roll all over her
A kiss goes through
Through the pillow.

Another sigh finds me in a corner
I have been doing this for several nights
The most funny of the case is that I do not remember you
I do not bother to remind you
You just appear through my padlocks.
For me, you were impregnated on the walls
You're like the ghost of an old house
You appear from nothing and with your creaking of bones
You make mi body shudder

A few days I jump for joy
I think I exorcised you.
I do not feel you and I smile again
But other days... Other days you remain as an anchor to the sand
There is no storm to get you out of my depth.

Are you one of those loves that take time to leave?
Is it that at this moment, you do not even remember my name and I am thinking a useless feeling?

I search for what does not exist
I hope what will never come
Oh! Sad desolation, how can I make you shut up?
I cannot forget you that are the sad reality

And it's not because of your body or sex
I think that when I solve this puzzle
I can completely get rid of this feeling
You did not leave, you're still in here.





Carmen Pacheco
lasculpasylamuertedelamorii@hotmail.com
@Eroticism10
Septiembre 10, 2017

jueves, 3 de agosto de 2017

LA DISTANCIA ENTRE DOS ALMAS...






Ella frágil y asustada
Él audaz y temeroso
Ambos se entregan al dulce sueño del amor
Ella ingenua y pudorosa
Él ávido y decidido.


El juego ha empezado, la locura se hace eco de sus anhelos
Dos seres en la distancia se ansían
Y sin saberlo comienzan la danza más excitante jamás interpretada
Sus brazos se entrelazan, sus lenguas se acuchillan
Su saliva emerge cual lluvia sanadora
Que lubrica sus gargantas calladas por el amor.


A lo lejos un gato maúlla una melodía sensual
Su ronroneo hace que su compañera salga al encuentro
Él la toma, con sus dientes afilados, por la nuca
Ella emite un grito ahogado de placer.


Sus manos vuelan cual murciélagos en la noche
Sólo el radar de sus deseos les permite sentir sus sexos
Él se yergue sobre su espalda
Ella se arquea bajo sus caderas.


Hay una distancia que los separa
Son muchas las ganas de sentir la piel
A lo lejos un reloj da sus doce campanadas
Les recuerda que el tiempo ha pasado y no hay nada más qué hacer.


Ella frágil y asustada
Él audaz y temeroso
Ambos con un solo deseo en el alma
Pero con la certeza más triste de lo que no puede ser.







Carmen Pacheco
@Erotismo10
3 de agosto del 2017




KEEP YOUR KISSES, PETTING AND SPACE...





You asked for space and I gave it to you.
You suggested distance and I gave it.
You crushed the kisses and I understood. 
The caresses flew and I thought.


Today I have my space to be.
Distance I enjoy at my whim.
The kisses, I´m sure I´ll taste them in another mouth.
Your caresses woke up cells that did not know of its existence.


But now they flutter like butterflies thirsty.
So your space, distance, kisses and caresses.
They can remain hidden in your attic.
Ido no want them any more...






Carmen Pacheco
lasculpasylamuertedelamorii@hotmail.com
@Erotismo10
2 de agosto del 2017







martes, 11 de julio de 2017

MUERO POR UN BESO, UN ÚNICO BESO...



Muero por un beso
De esos que saben a gloria
Esos, que en el momento
Te hacen perder la memoria.

Muero por un beso
Por un beso tuyo
El que despluma mi conciencia
Y me hace transitar por mundos desconocidos.

¿Cuándo fue  mi último beso?
Han pasado muchas lunas
Demasiados suspiros han colmado el puente
El aleteo de tus labios es imperceptible.

A punto he estado de cometer un delito
Mis labios han querido hechizar tu boca
Tu aliento lo quiero envolvente
Y tu saliva humedeciendo mis ganas.

Quiero sentir tu morbosa lengua
En la búsqueda de mis ansias reprimidas
Es tan golosa, que no piensa otra cosa
Sólo vivir encendida.






Carmen Pacheco
@Erotismo10
Instagram: lasculpasylamuerteamor69