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viernes, 31 de agosto de 2018

¿OYES ESA MELODÍA?



¿Oyes esa melodía?

Es el reflejo de lo que tu alma le hace sentir a la mía.
Es como un paseo por entre las profundidades del Universo.
Es el rozar de las alas de un colibrí, que revolotea sobre mi lengua cuando te acercas a mí.
Es estar elevada por sobre el mundo y sus miserias.
Es permanecer en silencio, mientras una sinfonía deleita mi existir.
Qué importancia tiene si no estás aquí en cuerpo presente
Si en cada arpegio de ese violín, vas despojando mis caretas.
Lo único que deseo es volver a besarte como anoche
Ese beso húmedo y apretado que me diste en sueños
Fue tan verdadero, que desperté tocándome la mejilla
No importa que no estés.
Vives en mí todo el día.
En la brisa que me acaricia.
En el sol que me calienta.
En la lluvia que moja mis deseos.
Y en la paz que me da el saberte vivo.

¿Oyes esa melodía?
Son nuestras almas que se abrazan en pleno amanecer.


Carmen Pacheco
@Erotismo10
31 de agosto de 2018



miércoles, 29 de agosto de 2018

YOU ARE MY ATTACHMENT...




Woman with round hips
Woman with well-shaped legs
How not to have you of attachment
If when you open them, I lose myself.

Woman with fire belly
Woman with juicy lips
How I'm not going to love you
If I die for that intimate embrace.

Magical waist woman
Woman that you move like zarandillo
How I will not want to attach to your body
If you raise my soul when I feel you

Generous breasts woman
With those you had to feeds her baby some time ago
How I will not enjoy them
If I just drink from them, I feel like I renew myself

Woman with a great mouth
Pearl tooth woman
Woman biting when excited
How can I not eat them if you take me to glory with them?

Woman with brown eyes
Woman with flirty eyelashes
Woman you naked me while looking
How I not kiss them if reflect to me on them?

Oh woman of my attachments
Oh woman of my loves
How I'm not going to wish you
If you are life itself coupled with my mistakes...


Carmen Pacheco
lasculpasylamuertedelamorii@hotmail.com
@ Eroticism10
August 29, 2018

domingo, 5 de agosto de 2018

I WENT A FOOL...




Today you were very close
Today was the opportunity of my life
Today your breath touch my eyelashes
Today your eyes promised to love me

The breeze brought back your scent
That is combined with the smell of flowers
However, they were not confused with each other
Because your essence smelled like a man in love.

Our eyes embraced in the coming and going of our bodies
Hands, like butterflies fluttered to the rhythm of poetry
We both had the same music inside
Accompanied by hours of silence.

I promised not to get excited
I promised to be very demure
I promised to keep our spaces
I promised you that you would not see me in love.

But it was impossible, I swear I proposed it
My eyes disobeyed that order
My mind tasted you like you were a pie
Until your soul hung to mine and we shared the hair of an angel.

I only promise to respect your decision
Keep my body several meters away
But please do not ask me not to make you mine
Every time our souls meet.

I was slow, I came to my house and I strongly reproached him
I should have taken you by your face and stamped this kiss that I'm dying to give you.
Oh! Woman and how brave, how could you lose that opportunity to feel that hummingbird flutter on your tongue.

Even if you not see me anymore, it was well worth it
Rub the tip of my tongue with your tongue
And feel that explosion of ecstasy all over my body
That I would not know more about you? What does it matter, if you are mine once more?

That last one that I like, I treasured it in my hands
To then store it inside my perfume
And so, every day, with every drop of it, it will make me feel your lips that taste like honey.






Carmen Pacheco
lasculpasylamuertedelamorii@hotmail.com
@Eroticism10
August 5, 2018


lunes, 16 de abril de 2018

FIERAS AL ACECHO…




Había pasado mucho tiempo desde que Graciela y Gustavo se despidieron con un para siempre o hasta nunca, eso no quedó muy claro.

Corrían los días de diciembre, las calles estaban repletas de compradores compulsivos. Las tiendas tenían un Papá Noel, de diferentes características en sus puertas. Nadie estaba pendiente del que pasaba al lado del otro. Se oían villancicos por todos lados. Las luces adornaban las fachadas de los negocios.

En ese ir y venir, alocado de las personas en la calle principal, el destino estaba por jugarles una mala pasada a un hombre y una mujer, que se habían amado mucho pero que sus vidas habían tomado rumbos distintos por la manera diferente ver la vida. Entraron a la misma tienda para comprar algo a sus parejas. Sus ojos se atropellaron como cuando dos trenes fuertes y poderosos en su esencia coalicionan una contra el otro llevando la misma capacidad explosiva en sus tuercas.

Las palabras quedaron ahogadas en el frío de dos bocas abiertas por la sorpresa.

La gente, que por allí caminaban, los empujaba en su frenético paso convulsivo por llegar temprano a sus hogares. Ellos se dejaban llevar y poco a poco estuvieron uno frente al otro. Él le acarició la mejilla y ella, entre cerró los ojos evocando un momento como ése hacía años atrás, en aquellos deliciosos encuentros furtivos.

Como dije no hubo palabras. Gustavo la tomó de la mano y se la llevó como el animal que captura una presa y corre a su guarida para devorarla poco a poco y a su antojo. Graciela se sentía como hoja al viento. Sus pies no percibían el piso, su alma volaba entre risas, música y claxon en la congestionada calle del centro del pueblo. Sólo se dejó llevar, olvidando que esa noche se estaría comprometiendo con Eleazar.

Gustavo recorría la distancia que lo separaba de su casa, a pasos agigantados. La brisa fría que golpeaba su rostro no aminoraba la fiebre, que en ese momento comenzaba a consumirlo.

Ya estaba cerca, cuando una sonrisa maquiavélica había pasado, dibujándose en sus labios.

Graciela se da cuenta que están llegando porque Gustavo aminora la marcha y siente que su vestido ya no lo levanta el viento. Con la respiración sofocada agradece que se haya detenido para poder apoderarse de una bocanada de aire. Su cabello estaba revuelto y en él se habían colado unos polizontes que iluminaban su oscura cabellera.

El ruido de la puerta la hizo volver a la realidad. No cabía ninguna duda, había sido raptada por un loco. Gustavo abre la enorme puerta y la invita a entrar. Graciela nota, al pasar junto a él, que sus ojos brillaban en demasía, cual estrella en pleno nacimiento.

Jamás sintió miedo de él. Su cuerpo había recordado lo que era sentirlo cerca y se estremecía completamente.

Gustavo se desliza, rápidamente por el lugar, encendiendo pocas luces para darle un ambiente de intimidad al momento.

Se desaparece por un instante, cosa que aprovecha Graciela para recorrer el lugar donde estaba. Lo encontró acogedor porque en él había objetos que ella hubiese puesto en su casa. Otros le recordaban momentos vividos. De repente sonó una música suave de Jazz, mientras Gustavo se acercaba con dos vasos de vino seco.

El silencio entre ellos cortaba como bisturí de Cirujano. Tomaron un trago y sus ojos se sumergieron en ese líquido claro y profundo que eran sus miradas.

Gustavo estaba poseído por la locura de un lobo en pleno ataque de deseo por la hembra que tenía al frente. Habían pasado muchos años desde la última vez que la tuvo así, tan cerca.

Recorrió su estrecha cintura con sus brazos y la atrajo hacia él con la sola intención que sintiera cuál elevado estaban sus deseos por ella. Casi la asfixia, hasta que la soltó muy despacio, como quién no quiere dejar ir una flor en primavera. Quedaron por un rato en ese intercambio de sensaciones. Ella ya empezaba a florecer en sus adentros, como preparándose para el advenimiento de un ser de otra galaxia.

Tomaron del mismo vaso. Él, como quien alimenta a un ave, entre besos largos y profundos le introducía en su boca chorros de vino seco, endulzando con su saliva lo fuerte del licor.

La música se colaba por sus sentidos y los invitaba a danzar lentamente.

Comenzaron a deslizarse aquellos besos no entregados, jamás olvidados y que estuvieron encapsulados por décadas en sus almas. Llovían, cual cascada en pleno chubasco mojando todo lo que encontraban a su paso.
Sus bocas ya no eran suficientes. Sus manos ansiaban sus pechos como el niño que busca saciar el hambre de su leche. Los estrujó e intentó sacar el jugo, que era ese líquido blanquecino que lo alimentaría cual crío. Ya no pensaba, sólo su instinto animal era lo que lo dirigía. Graciela era un manejo de gemidos y suspiros, ya estaba entregada completamente a sentir las ansias de Gustavo.

Gustavo, en su delirio se escabulló hacia abajo y levantándole la falda pudo ver esa fruta que tantas veces sació sus ansias y cual fiera que avista su presa, le fue encima y la atrapó con sus dientes haciendo sonidos guturales  parecidos a los de un lobo en pleno ataque.  Graciela dio un grito de dolor pero no fue suficiente para  que la soltara.

“El animal no suelta su presa tan fácilmente por nada del mundo”. Su respiración era profunda y agitada. Sus sentidos se agudizaron aún más al percibir el aroma íntimo de Graciela. Por instinto apretó un poco más esos pulposos labios, que lo mantenían salivando de placer.

Su presa temblaba, al principio trató de soltarse pero entendió que al hacerlo, el dolor se acrecentaba y era sujetada con más fuerza. Por lo que entendió que debía tranquilizarse.

Su aroma de mujer, se mezclaba entre el miedo y el deseo. La situación la mantenía muy excitada y su cuerpo empezaba a segregar ese líquido de placer que humedecía todas sus partes.  Apretaba los dientes, mientras una lágrima se le escapaba. Aligeró el trago que aún persistía en el vaso y se entregó a esa extraña sensación de dolor y placer.

Para ese momento Gustavo estaba borracho de deseo, al saberse triunfador en su cacería. Su presa no intentaría escapar. Ya había entendido que él era el que mandaba y eso lo ponía aún más excitado.

Es por eso que sintiéndose el dueño de la situación, relajó su mandíbula y entre abriendo su boca, dejó salir su lengua, que cual serpiente iría a explorar el terreno, del cual se había apoderado. Pasó rosando los labios aprisionados y sintiéndolos carnosos, apetecibles, enloquecedores, los saboreó por un rato, al momento siguió profundizando su camino al interior de esa cueva.

La respuesta a ese estímulo fue enloquecedor. Graciela sintió que su cuerpo hervía y comenzaba a derretirse por dentro. El temblor de su cuerpo fue más hilarante, esto lo acompañó con un grito de placer, que se oyó por todo el vecindario. Pareció el aullido de una loba en celo.

La lengua continuaba su zigzagueo, mientras estimulaba al clítoris. Fue la locura completa. Sentir la suavidad y humedad en él. Gustavo quería permanecer más tiempo disfrutando de su rigidez y el juego que mantenía mientras lo empujaba de lado a lado.

El camino no había terminado, se adentró a las profundidades que se le ofrecía, sintiendo sus paredes suaves y fuertes.

Ya en ese instante Graciela no pudo aguantar más la explosión de deseos por tan exquisitas caricias y dio riendas sueltas al estallido orgásmico.

Gustavo percibía el remolino de energía que despedía Graciela y subiendo una mano le atrapó los senos erguidos y fuertes, que estaban bañados en sudor profuso.

Tenía la intención de permanecer más tiempo aprisionado su vulva, cuando un manantial caliente llegó hasta su boca.  Su sabor agridulce hizo que él llegara al clímax y soltara su presa, dejándola en plena libertad. Su boca repleta de la miel de ese cuerpo, que se unían a gotas de sangre que salía de los lugares donde, con sus dientes aprisionó más fuerte a Graciela, terminaron por enloquecerlo más.

Los dos cayeron juntos al suelo, mientras convulsionan de placer.

Unas horas bastaron para reponerse. Él le preparó una cena nutritiva y la dejó reposar unas horas.

No fue necesario buscarla. Levantó la mirada de la revista que veía y pudo verla parada en la puerta, con esa divina desnudez que la arropaba, invitándolo a que la siguiera hacia la alcoba.

En ese momento la hizo suya varias veces entrando a sus entrañas con el mayor placer que jamás habían tenido. Lo que no les resultó años atrás, hoy los une de otra forma pero con más fuerza.

Regularmente se encuentran y se aman hasta que el sol aparece. No hay palaras, no hay preguntas, sólo saben que se disfrutan.


Carmen Pacheco
@Erotismo10
16 de abril de 2018


domingo, 11 de marzo de 2018

WHEN MY GUITAR CRYED...



I reach my companion eternal and grabbing her by the waist I start to draw chords that make me remember you in the most intimate of my being.

My imagination flies over the strings of my guitar and your laughter is part of my memories.

I do not understand the reasons for the events. I do not know if it was me in my eternal foolishness or you were in your extreme patience with me.

Today knowing that you are far I want you to know that there is no distance between us and much less forget you

In each stroke that I give to my sonorous friend, I remember the simple way in which to you surrendered to me. In my delirium I can see how you let your robe fall on the floor and with that catlike shape that you had to slide barefoot in every corner of our house was the biggest frenzy I had ever lived. You were a dream come true

I give another higher note and that's when I see you enter our bedroom and my crazy hand produces a fast and delirious arpeggio. In my madness I saw you lay your head on the pillow, while your fingers slid down your breasts, provoking me to madness.

Already my companion rumbles of longing when he sees me enter that bed to assault your virginity like a feverish madman, who with eyes clouded with joy begins to devour every part of that beloved body.

The notes become more serious because from a distance I see how I enter your innocent youth and enjoy your spring juices.

 Each chord that comes out of my guitar is a moan of pleasure that comes from your throat like a song of birds. I can’t stop playing the guitar; I do not want to stop hearing you because it is life itself that I am taking from your source.

Sorry but my eyes have become cloudy and I have to dry them.

I still whip the strings and I can hear a soft accompaniment of violins, when in a moment you open step, giving me the permission to penetrate this unexplored territory. I got to glory. I was the object of the greatest gift a man can receive. You trembled in my arms and your breathing was so agitated that I thought about giving you time or rest but you did not allow it. You felt the strength of a man inside you and that made you bold and bold.

A red thread was seen between your thighs while I left your regions, which were now mine.

 Already tired and with tears rolling down my cheeks, I gave the last chords to my guitar while I remembered that I had definitely been the one to blame for not being in my bed today.

 If by chance this song that I am now writing reaches your ears I am sure that you will not have any doubt of knowing the name of the author since in it you will see reflected my clumsiness of losing you.

 That was the last song with which the guitar accompanied me because when I finished, their strings exploded with pain. Now I will not be able to hold her by her waist to make her sigh with my songs.




Carmen Pacheco
lasculpasylamuertedelamorii@hotmail.com
@ Eroticism10



miércoles, 3 de enero de 2018

ALGUIEN ME DIJO...






Alguien me dijo:

 “Cuando oigas el silencio de lo ya muerto, sabrás que algo nuevo está por nacer”


“Cuando vuelvas a encontrarte sonriendo sin razón alguna, sabrás que tu momento de renacer ha llegado”


“Cuando vuelvas a disfrutar de aquella música que te elevaba sacando de ti la musa escondida. Sabrás que la vida te está esperando”


“Cuando regresa la tranquilidad a tu alma, no la desperdicies pues has sido bendecida por lo más divino haciéndote merecedora de otra oportunidad”


Y es ahora, en este momento, que entiendo lo que me querían decir. Vuelven, como la ola que besa la playa húmeda y caliente, aquellas ganas delirantes de vibrar bajo tu fiereza ¡oh! Eros.


Se transforma mi interior en un fuego ardiente que no quema, que no daña. Al contrario da fuerza para cambiar el rumbo y encontrar la razón de ser, la razón de estar.


Puedo decir que volví con un exquisito aroma que emana de mis adentros. Imagino dos bailarinas, elevando sus largas y fuertes piernas para danzar en punta de pie, mientras sufren al despegar del suelo.


¿El amor? Allí está
Más fuerte que nunca y con más ansias de darse una vuelta por la esquina de esta mi vida.
De la muerte siempre se regresa y de sus culpas, tendremos que vivir con ellas pero que nadie nos diga que no vivimos.


Una melodía seduce mi momento
Mi boca, trémula se abre para recibir ese beso
Mis manos, al fin llegan hasta tu género
Mi cuerpo tiembla excitado porque sabe
Que hoy seré tuya.


Alguien me dijo…




Carmen Pacheco
@Erotismo10
3 de enero de 2018

viernes, 29 de diciembre de 2017

MUJER CÓMO EXPLOTAS AL AMAR...







Mujer, ¿qué haces?
No explotes de esa forma
No ves que me vuelves loco
Y que luego no puedo parar.

Mujer, tus senos parecen colibríes
Que amenazan con salir volando
Mis manos prestas al rescate
Se mueven hacia ti.

Mujer, el aroma de tu piel me vuelve loco
Es el elíxir que sale de tus poros
El que trastorna mis sentidos
Y me hace perder la razón.

Mujer, no te muevas de esa forma
Es que no ves que mis ansias se desbocan
Aléjate un poco mujer que no soy responsable
De estas ganas que tengo de apretujarte.

Mujer, no me veas de esa forma
Que la magia que tienes en tus ojos
Parece invitarme a la locura
Y soy tan débil a tus encantos.

Mujer, ya estoy en tus adentros
Disculpa mi atropellamiento
Es que tenía tantas ganas de sentirte
Que seguramente mi vendaval
Lo sentirás con furia.

Dios que suaves eres en tus intimidades
Eres la gloria hecha mujer
Mujer tranquila, no te muevas que no aguanto más
Siénteme en tus entrañas porque te quiero amar.

Mujer, solamente viendo tú andar sugestivo
Mi imaginación voló hasta los confines del sexo
Y te hice el amor de una forma tan exquisita
Que quedé seducido y quiero más.

Mujer, mi divina mujer, la que enciende mi sangre…





Carmen Pacheco
@Erotismo10
29 de diciembre de 2017


lunes, 23 de octubre de 2017

You were a vision of love...





It was a sunny afternoon. They had forecast winds and cloudy skies. The sun ignored the predictions and kept the atmosphere warm and bright.

I was walking along the boulevard of San Marino, when I saw a woman who moving at her pace. Her skirt, soft like a butterfly's wing, clung to her hips, revealing rounded buttocks, which, at the strong wobble of her hips, performed a dance like drums in the jungle. It was a delight the sight that was offered at the time but I had to cross to another corner to go to the meeting place with friends. Suddenly, a strong breeze hit the folds of her skirt and it began to flutter madly, like a flag flying. You had some boxes in your hands and you did not know what to do at the moment. The scene had become a magical and sexual experience. I could see your delicate panties that matched your blouse. They were of a black lace, very delicate, that framed exquisitely the roundness of your jewel.

You were still undecided, if you dropped the boxes or grabbed your skirt. You turned around on the spot and in that way I noticed your legs turned and delicate skin, which I thought of as an Amazon. Strong and outlined. He was certain they would take a beating from this spirited steed.

At last you decided to release the boxes and with the face red for the pain of knowing you observed to you covered your legs. In that moment I loved you.

I thought-what a pity, I would have liked to keep watching you fight the wind-when suddenly a breath of hot air was let slip between your legs and immediately, with the face decomposed delirium, gave way to the feeling that this air left you . It was as if a mouth had risen to your mountain ranges and made your whole being gleaned with pleasure. Since your hands touched those exquisite breasts like pigeons that wish to fly and without remembering where you were, you delighted in the soft and warm sensation that gave you that flash of breeze. I had been perplexed by the scene before me. He could not believe what he was sharing at the time. My hunger for man rose like a rooster in full dawn. I wanted to hug you and kiss those fleshy lips, which were in the middle of the street giving the first one that caught them. Woman i wanted to make you mine. But it all happened as fast as it started and you grabbed your boxes and kept walking as if nothing had happened. While I, behind you, I was dying to have you. You never knew my anguish, my sorrow. Only if you read these words, will you identify with them.

I ran to my house went to the bathroom  with your image in my mind. I gave free rein to my desires and for a moment y had you whole for me. Your skirt I made mine. From your breasts sprouted lilies and carnations. Greater was my feeling, when I gave vent to my fantasy and tried that honey that ran between your legs. It was a delight that I lived, until I realized that you will never know what your skirt and the wind did with this desire to make you mine.



Carmen Pacheco
lasculpasylamuertedelamorii@hotmail.com
@ Eroticism10

October 23, 2017

martes, 10 de octubre de 2017

SÓLO ELLA LO SABÍA...





Nadie entendía del porqué sonreía sentada frente al mar.
Sus ojos se iluminaban sin razón aparente. Su boca esbozaba una suave sonrisa, haciendo que su rostro se irradiara.

Nadie entendía del porqué de repente volteaba en medio de la calle. Era como si presintiera algo o percibiera a alguien.

Los que la conocían no sabían interpretar su comportamiento. Jamás dijeron que estuviera loca pero si extraña.


El batir de la brisa entre las ramas
La sonrisa de un niño
El beso de unos enamorados
Le hacía cambiar la palabra en su rostro.


Nadie entendió del porqué caminaba con las manos agarradas tarareando una suave melodía, que sólo ella conocía. Sus pies golpeaban la piedra que se atravesaba. Su cabello volaba al viento.

No, no estaba loca. Solo que, llevaba dentro de ella un olor a rosas, unos besos largos y unos ojos inquietos.

Era la vida misma la que rondaba el ocaso de sus años.



Carmen Pacheco
@Erotismo10
10 de octubre de 2017