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viernes, 29 de noviembre de 2019

UNA TAZA DE CAFÉ…





En la mañana, bien temprano prepara el café y regresa para despertarme. Lentamente se desliza por entre mis piernas y besándome arrastra sus ganas por todo ese cuerpo que ya no me pertenece. Mientras tanto el aroma del café se mezcla con el de su carne, haciendo que se encienda mi alma. Ya estoy espabilada y le permito avanzar sobre mis ganas, como aquel que se desliza bajo alambres de púa cuidando no quedar enganchado en uno de ellos. Mi volcán se ha sacudido y grita por explotar. Me falta el aire. La respiración es sofocada. Un gemido emerge de mis adentros cual lava que incendia el matorral.

Somos dos seres que danzan bajo sábanas cual fantasmas en un elucubrante festín sexual. El gallo de la señora Filomena está practicando y su canto hilarante nos distrae por un momento. Su boca quiere decir algo pero mi beso le atrapa las palabras enmudeciendo en una sonrisa.

Aquel café mañanero, cómplice de los amantes, apretó el calor en las entrañas de la taza, jugando un papel importante tras el sosiego del encuentro.


Carmen Pacheco
@Erotismo10
29 de noviembre del 2019




miércoles, 29 de agosto de 2018

YOU ARE MY ATTACHMENT...




Woman with round hips
Woman with well-shaped legs
How not to have you of attachment
If when you open them, I lose myself.

Woman with fire belly
Woman with juicy lips
How I'm not going to love you
If I die for that intimate embrace.

Magical waist woman
Woman that you move like zarandillo
How I will not want to attach to your body
If you raise my soul when I feel you

Generous breasts woman
With those you had to feeds her baby some time ago
How I will not enjoy them
If I just drink from them, I feel like I renew myself

Woman with a great mouth
Pearl tooth woman
Woman biting when excited
How can I not eat them if you take me to glory with them?

Woman with brown eyes
Woman with flirty eyelashes
Woman you naked me while looking
How I not kiss them if reflect to me on them?

Oh woman of my attachments
Oh woman of my loves
How I'm not going to wish you
If you are life itself coupled with my mistakes...


Carmen Pacheco
lasculpasylamuertedelamorii@hotmail.com
@ Eroticism10
August 29, 2018

miércoles, 22 de agosto de 2018

HABITAS EN MI SER...





Dicen que los amores, con el tiempo, mejoran o desaparecen. A veces desaparecen y mejoran, en fin quién entiende este sentimiento ¿Suena algo extraño verdad?

Con el pasar del tiempo he aprendido que amor no es aquello que mantenemos preso en nuestra mente o aquel sentimiento que no nos deja respirar. Es probable que con la edad haya venido aceptando que la lucha porque te amen no es la mejor forma de sentirse enamorada.

¿Y qué es el amor? Su significado va cambiando según la edad que tengas. El amor a los quince no es el mismo que a los veintiuno. El de los treinta va madurando y te vuelves más previsiva. Llegan los cincuenta y sí, continúas buscando amor pero ya lo prefieres más a tu manera de ser. Es cuando empiezas a escribir una lista de lo que te gustaría que tuviese ése o esa por el que cambiarás tu comodidad, tu estilo de vida, el compartir tus secretos y aun así lo piensas muy seriamente.

Luego llegan los sesenta y no has vuelto a encontrar a es@ que te haga sentir las mariposas en el estómago. La sociedad nuestra piensan, que los y las sexagenarios deberían estar sentadas en una mecedora tejiendo o cuidando a los nietos y posiblemente ayudando a su hijo a llevar su casa, claro si te lo permiten y los hombres deben reunirse con los amigos, de su misma edad, en un parque o a jugar cartas, dominó y en el triste de los casos sentarse a cazar moscas, mientras tomas una siestecita boca abierta,  sin entender que mientras haya vida hay necesidades, anhelos, ESPERANZA. Esos sesenta se vuelven inciertos porque sabiendo lo que quieres, comprendes que ya no eres la jovencita de quince años o el mozo de la cuadra, que soñaba con ser feliz pero sigues esperando ese amor, que posiblemente ha estado en tu mente  y piensas que es poco probable que lo encuentres ya.

Es muy importante saber, que para cuando esa edad llegue debes tener algo más en tu mente que no sea sólo esperar a la o al elegid@. Tener algo que te haga entender que ahora es cuando vas a saber lo que es el verdadero amor. Encontrar una manera de estar en paz contigo, en todos los sentidos te hará ser una persona completa. Recordando que amaste, aunque hoy creas que no fueron los correctos pero AMASTE y eso es muy importante para que veas que el correr de tu vida estuvo llena de amor, sin importar qué tipo de amor tuviste.

Sentada ante esta página en blanco, entiendo que el amor no es sólo tener a alguien a tu lado. Que si amas al niño que hace bulla y altera tu tranquilidad, al hombre o mujer que aún sin pensar igual que tú, a pesar de todo eso lo amas o la amas. Cuando escuchas una melodía que te transporta a lugares imaginados o aquellos que viviste, quiere decir que el amor está en ti.

Amor es estar tranquila porque, aunque no lo sientas en tu carne sabes que deambula, día y noche por los rincones de tu alma. Amor es no pensarlo porque no se piensa lo que habita en tu ser.

Si hoy me preguntas qué es el amor te diría:
Amor no es recibir solamente, Amor es aprender a dar sin esperar nada a cambio y vivir cabalgado sobre esas cuatro letras, que al derecho y al revés te harán sentir de igual forma.




Carmen Pacheco
@Erotismo10
22 de agosto de 2018



martes, 26 de junio de 2018

LA DANZA DEL RECUERDO…




Hoy quiero entregarte mi más humilde canción
Hoy quiero mandarte mi más sentida pasión
Hoy quiero que sepas que sigues entre mis pestañas
Hoy deseaba decirte que ya te olvidé

Más todo es efímero menos esto que siento
Ya no estás pero continúas acariciando mi alma
Será esto el verdadero amor
No encuentro quién me dé esa razón

El tiempo pasa y pienso que ya eres fantasma de mis querencias
Las horas danzan a mi alrededor cual bailarinas cansadas
La vida sigue y me ajusto a su medida
Sólo que siempre apareces por entre mis silencios.

No te preocupes no estoy triste
He aprendido a saborear tu recuerdo
La esperanza es la última que se pierde
Seguro que mañana te habrás ido.






Carmen Pacheco
@Erotismo10
26 de junio de 2018




martes, 19 de junio de 2018

EL DÍA AMANECIÓ HÚMEDO Y CALIENTE…





El barrio tranquilo amaneció
Los gatos se esconden para hacer el amor
El perro que vigiló busca dónde tirar sus huesos.
Cae la lluvia como polvo alucinógeno.


La brisa fría se cuela por mis cuencas
Me arrimo a su cuerpo y lo despierto
Su fuego se enciende como antorcha sedienta
Se voltea y me abrazo con sus piernas.


Comienzo a danzar sobre sus caderas
Respira agitado y me besa desesperado
Su boca baja cual gota en el espejo
Porosa y ansiosa de mí verso.


Ya su lengua juguetea cual gato indiscreto
Es la guerra campal del gato y el ratón
Sólo que este ratón se pliega
Y sumiso se entrega.


Se vuelve y me aprisiona con su peso
No importa si no respiro, total para qué sirve eso
Si la gracia y el ardor caminan cual errante por todo mi cuerpo
Jadeando arremete, cuando me ve rendida y entregada.


Se viene una vez, se viene dos veces
Es la magia de mi fuego que lo quema con ansias
Parece un loco, con los ojos desorbitados
Eso me encanta porque me siento deseada.


A lo lejos se oyen los gritos de  un imprudente desesperado
La mujer se le va y él no lo soporta
Le grita: Puta, Zorra, Cualquiera
Esas palabras me excitan y vuelvo por más.


Hoy amaneció oscuro, como quien silba entre nubes
Hoy el clima y yo nos hemos confabulado
Hoy él no saldrá 
Hoy gozará de mis confines húmedos y llameantes.







Carmen Pacheco
@Erotismo10
19 de junio de 2018


lunes, 7 de mayo de 2018

FUE MÍA POR SEGUNDOS...




Estoy en la playa junto a unos amigos. Necesitaba darme un respiro del trabajo. Llevamos todo lo que necesitaríamos. La bebida y el hielo, para qué más, si estábamos seguros que encontraríamos la compañía y lo que faltara en ese lugar.

Comenzamos a tomar y contar anécdotas. El lugar estaba concurrido. Los niños corrían delante de unas madres asfixiadas de tanto gritarles. Hombres tratando de esconder la panza cuando aparecía alguna chiquilla. Mujeres maduras, con poco recato y muchas ganas, nos lanzaban miradas lujuriosas, teníamos que voltear para no reírnos en sus caras. En fin que la estábamos pasando muy bien.

Los compañeros se enfrascaron en un juego de barajas y yo sólo quería mirar el horizonte, a ver si me llegaba alguna inspiración divina. El sólo pensarlo me hacía reír pero, con mucha seriedad tomé la actitud severa de un yogi y comencé a meditar. No era fácil pues en mi mente había una cantidad enorme de pensamientos, los cuales no lograba lanzarlos a alguna parte. Era inevitable la comenzó de la la nariz, luego la boca y cuando sentí un tirón en el cuello volteé para flexionar la cabeza. Fue en ese momento en que vi a una mujer hermosa que se venía acercando hacia mí. No estaba muy delgada pero la carne que la conformaba, les aseguro que estaba muy bien proporcionada. Vestía uno de esos bikinis, que pueden llamarse “Etiquetas”. Sus senos grandes traían una danza acompasada de subir y bajar pero sin perder su estabilidad altiva. Sólo eran tapados por una de esas “Etiquetas” en sus espigados pezones.

Quedé con la boca abierta y balanceando la cabeza al ritmo de su caminar, como cuando una serpiente te hipnotiza antes de atacarte, así estaba. Su cabello negro y rizado era como ver la silueta del mar sobre su cabeza. Alborotado y cadencioso, como cuando hay una pequeña tormenta en alta mar. De vez en cuando le tapaba los ojos y parecía como si venía guiñándome un ojo. Sus brazos se balanceaban cual bailarina. Su cintura estrecha permitía ver un piercing brillante en su ombligo, como si fuera el lugar dónde un pirata debería comenzar la búsqueda del tesoro.

Al bajar la vista se me erizó el cuerpo. Tenía unas caderas que se tongoneaban cual palmeras acariciadas por la brisa en plena tempestad. Mi razón se fue al fin del mundo, cuando al estar más cerca de mí pude ver la tercera Etiqueta, que medio cubría la joya más apetecible que jamás hubiese visto. Era una clara invitación a hacerle el amor. Me vi llevándola hacia un lugar apartado para hacerla mía una, dos, muchas veces y así oír su voz en mi oído pidiendo más y más. Hasta me pareció sentir su aliento embriagador sobre mi rostro.

Que desconsuelo sentí, cuando esa Diosa, en su caminar pasó a mi lado, sin siquiera haberme percibido. Yo moría de dolor y angustia, mientras que ella iba a abrazarse con un morenazo que la esperaba tras de mí.

La vida te da sorpresas… Sorpresas te da la vida…



Carmen Pacheco
@Erotismo10
07 de mayo de 2018


lunes, 23 de abril de 2018

MEDITATING…





What a delight it was to feel your perfume go through my body
How wonderful it was to see again those roguish eyes of naughty boy
How magical that little instant was
How good it made me to see you.

Today sitting in me shared loneliness
The sweetness of peace comes to me,
The complete rejoicing of the one who still marvels
Today the truth of my reality opens
Today I can tell you that you're gone.

That sharing of souls,
That although they were perceived far away,
No longer exists
You me, no longer fluttering around my surroundings
And it does not make me sad.

What we experienced was intense
What we felt was wonderful
We arrived to learn something from each other
I believe it because it was ephemeral.
Oh! How good it is to rescue emotional stability
What happiness is to expect other dawns
Your scent, which enveloped my senses and my soul
Possibly will find new and less complicated sunsets.

Today with the tranquility that gives me being free
I say goodbye with a "thank you" because you were wonderful
A melody on the piano elevates my being to other worlds
And I say "I will fly again"


"Only time heals everything"






Carmen Pacheco
lasculpasylamuertedelamorii@hotmail.com
@ Eroticism10
April 23, 2018



lunes, 16 de abril de 2018

FIERAS AL ACECHO…




Había pasado mucho tiempo desde que Graciela y Gustavo se despidieron con un para siempre o hasta nunca, eso no quedó muy claro.

Corrían los días de diciembre, las calles estaban repletas de compradores compulsivos. Las tiendas tenían un Papá Noel, de diferentes características en sus puertas. Nadie estaba pendiente del que pasaba al lado del otro. Se oían villancicos por todos lados. Las luces adornaban las fachadas de los negocios.

En ese ir y venir, alocado de las personas en la calle principal, el destino estaba por jugarles una mala pasada a un hombre y una mujer, que se habían amado mucho pero que sus vidas habían tomado rumbos distintos por la manera diferente ver la vida. Entraron a la misma tienda para comprar algo a sus parejas. Sus ojos se atropellaron como cuando dos trenes fuertes y poderosos en su esencia coalicionan una contra el otro llevando la misma capacidad explosiva en sus tuercas.

Las palabras quedaron ahogadas en el frío de dos bocas abiertas por la sorpresa.

La gente, que por allí caminaban, los empujaba en su frenético paso convulsivo por llegar temprano a sus hogares. Ellos se dejaban llevar y poco a poco estuvieron uno frente al otro. Él le acarició la mejilla y ella, entre cerró los ojos evocando un momento como ése hacía años atrás, en aquellos deliciosos encuentros furtivos.

Como dije no hubo palabras. Gustavo la tomó de la mano y se la llevó como el animal que captura una presa y corre a su guarida para devorarla poco a poco y a su antojo. Graciela se sentía como hoja al viento. Sus pies no percibían el piso, su alma volaba entre risas, música y claxon en la congestionada calle del centro del pueblo. Sólo se dejó llevar, olvidando que esa noche se estaría comprometiendo con Eleazar.

Gustavo recorría la distancia que lo separaba de su casa, a pasos agigantados. La brisa fría que golpeaba su rostro no aminoraba la fiebre, que en ese momento comenzaba a consumirlo.

Ya estaba cerca, cuando una sonrisa maquiavélica había pasado, dibujándose en sus labios.

Graciela se da cuenta que están llegando porque Gustavo aminora la marcha y siente que su vestido ya no lo levanta el viento. Con la respiración sofocada agradece que se haya detenido para poder apoderarse de una bocanada de aire. Su cabello estaba revuelto y en él se habían colado unos polizontes que iluminaban su oscura cabellera.

El ruido de la puerta la hizo volver a la realidad. No cabía ninguna duda, había sido raptada por un loco. Gustavo abre la enorme puerta y la invita a entrar. Graciela nota, al pasar junto a él, que sus ojos brillaban en demasía, cual estrella en pleno nacimiento.

Jamás sintió miedo de él. Su cuerpo había recordado lo que era sentirlo cerca y se estremecía completamente.

Gustavo se desliza, rápidamente por el lugar, encendiendo pocas luces para darle un ambiente de intimidad al momento.

Se desaparece por un instante, cosa que aprovecha Graciela para recorrer el lugar donde estaba. Lo encontró acogedor porque en él había objetos que ella hubiese puesto en su casa. Otros le recordaban momentos vividos. De repente sonó una música suave de Jazz, mientras Gustavo se acercaba con dos vasos de vino seco.

El silencio entre ellos cortaba como bisturí de Cirujano. Tomaron un trago y sus ojos se sumergieron en ese líquido claro y profundo que eran sus miradas.

Gustavo estaba poseído por la locura de un lobo en pleno ataque de deseo por la hembra que tenía al frente. Habían pasado muchos años desde la última vez que la tuvo así, tan cerca.

Recorrió su estrecha cintura con sus brazos y la atrajo hacia él con la sola intención que sintiera cuál elevado estaban sus deseos por ella. Casi la asfixia, hasta que la soltó muy despacio, como quién no quiere dejar ir una flor en primavera. Quedaron por un rato en ese intercambio de sensaciones. Ella ya empezaba a florecer en sus adentros, como preparándose para el advenimiento de un ser de otra galaxia.

Tomaron del mismo vaso. Él, como quien alimenta a un ave, entre besos largos y profundos le introducía en su boca chorros de vino seco, endulzando con su saliva lo fuerte del licor.

La música se colaba por sus sentidos y los invitaba a danzar lentamente.

Comenzaron a deslizarse aquellos besos no entregados, jamás olvidados y que estuvieron encapsulados por décadas en sus almas. Llovían, cual cascada en pleno chubasco mojando todo lo que encontraban a su paso.
Sus bocas ya no eran suficientes. Sus manos ansiaban sus pechos como el niño que busca saciar el hambre de su leche. Los estrujó e intentó sacar el jugo, que era ese líquido blanquecino que lo alimentaría cual crío. Ya no pensaba, sólo su instinto animal era lo que lo dirigía. Graciela era un manejo de gemidos y suspiros, ya estaba entregada completamente a sentir las ansias de Gustavo.

Gustavo, en su delirio se escabulló hacia abajo y levantándole la falda pudo ver esa fruta que tantas veces sació sus ansias y cual fiera que avista su presa, le fue encima y la atrapó con sus dientes haciendo sonidos guturales  parecidos a los de un lobo en pleno ataque.  Graciela dio un grito de dolor pero no fue suficiente para  que la soltara.

“El animal no suelta su presa tan fácilmente por nada del mundo”. Su respiración era profunda y agitada. Sus sentidos se agudizaron aún más al percibir el aroma íntimo de Graciela. Por instinto apretó un poco más esos pulposos labios, que lo mantenían salivando de placer.

Su presa temblaba, al principio trató de soltarse pero entendió que al hacerlo, el dolor se acrecentaba y era sujetada con más fuerza. Por lo que entendió que debía tranquilizarse.

Su aroma de mujer, se mezclaba entre el miedo y el deseo. La situación la mantenía muy excitada y su cuerpo empezaba a segregar ese líquido de placer que humedecía todas sus partes.  Apretaba los dientes, mientras una lágrima se le escapaba. Aligeró el trago que aún persistía en el vaso y se entregó a esa extraña sensación de dolor y placer.

Para ese momento Gustavo estaba borracho de deseo, al saberse triunfador en su cacería. Su presa no intentaría escapar. Ya había entendido que él era el que mandaba y eso lo ponía aún más excitado.

Es por eso que sintiéndose el dueño de la situación, relajó su mandíbula y entre abriendo su boca, dejó salir su lengua, que cual serpiente iría a explorar el terreno, del cual se había apoderado. Pasó rosando los labios aprisionados y sintiéndolos carnosos, apetecibles, enloquecedores, los saboreó por un rato, al momento siguió profundizando su camino al interior de esa cueva.

La respuesta a ese estímulo fue enloquecedor. Graciela sintió que su cuerpo hervía y comenzaba a derretirse por dentro. El temblor de su cuerpo fue más hilarante, esto lo acompañó con un grito de placer, que se oyó por todo el vecindario. Pareció el aullido de una loba en celo.

La lengua continuaba su zigzagueo, mientras estimulaba al clítoris. Fue la locura completa. Sentir la suavidad y humedad en él. Gustavo quería permanecer más tiempo disfrutando de su rigidez y el juego que mantenía mientras lo empujaba de lado a lado.

El camino no había terminado, se adentró a las profundidades que se le ofrecía, sintiendo sus paredes suaves y fuertes.

Ya en ese instante Graciela no pudo aguantar más la explosión de deseos por tan exquisitas caricias y dio riendas sueltas al estallido orgásmico.

Gustavo percibía el remolino de energía que despedía Graciela y subiendo una mano le atrapó los senos erguidos y fuertes, que estaban bañados en sudor profuso.

Tenía la intención de permanecer más tiempo aprisionado su vulva, cuando un manantial caliente llegó hasta su boca.  Su sabor agridulce hizo que él llegara al clímax y soltara su presa, dejándola en plena libertad. Su boca repleta de la miel de ese cuerpo, que se unían a gotas de sangre que salía de los lugares donde, con sus dientes aprisionó más fuerte a Graciela, terminaron por enloquecerlo más.

Los dos cayeron juntos al suelo, mientras convulsionan de placer.

Unas horas bastaron para reponerse. Él le preparó una cena nutritiva y la dejó reposar unas horas.

No fue necesario buscarla. Levantó la mirada de la revista que veía y pudo verla parada en la puerta, con esa divina desnudez que la arropaba, invitándolo a que la siguiera hacia la alcoba.

En ese momento la hizo suya varias veces entrando a sus entrañas con el mayor placer que jamás habían tenido. Lo que no les resultó años atrás, hoy los une de otra forma pero con más fuerza.

Regularmente se encuentran y se aman hasta que el sol aparece. No hay palaras, no hay preguntas, sólo saben que se disfrutan.


Carmen Pacheco
@Erotismo10
16 de abril de 2018


sábado, 24 de marzo de 2018

DIME QUIÉN ERES...




Quién eres, que mantienes mi boca anhelante
Quién eres, que permaneces tatuado en mis sentidos
Quién eres, que sin pedir permiso persistes en mis sueños
Quién eres, para acariciar mi alma sin sentido. 

Quién eres, para dormir a mi lado rozando mis pliegues
Quién eres, que tienes a raya otras posibilidades
Quién eres, que en silencio me amas
Quién eres, que en la distancia te espero.


Quién eres, que entraste en mi mundo volteándolo patas arriba
Quién eres, para pasearte desnudo por toda  mi vida
Quién eres, que sin pedirlo posas tus alas sobre mi lengua
Dándome la mísera esperanza de un te quiero

Dime ¿Quién eres?






Carmen Pacheco
23 de marzo de 2018



lunes, 12 de marzo de 2018

UN CUERPO ARDE…




Vuelve el calor y tu cuerpo se afiebra
Gotas de sudor resbalan por tu cintura
Y lentamente se depositan en tu sexo
Las caderas bailan al ritmo de esas ansias.

Sólo hay un ventilador
Él mueve el poco aire que entra por la ventana
Las cortinas apenas se agitan
Necesitas sentir su cuerpo.

Mari Carmen tiene visita
Su música entra por las rendijas de la puerta
Se la oye reír y cantar
Esta noche ella será la idolatrada.

No puedes evitarlo hierves de pasión
Quieres  calmar esta sed
Sólo existe una manera
No hay otra cosa que hacer.

Una ducha de agua fría liberará el calor
El vapor no se hace esperar
Y cual hoya de presión
Desata estas ansias que tienes de sentir.








Carmen Pacheco
@Erotismo10
12 de marzo de 2018



domingo, 11 de marzo de 2018

WHEN MY GUITAR CRYED...



I reach my companion eternal and grabbing her by the waist I start to draw chords that make me remember you in the most intimate of my being.

My imagination flies over the strings of my guitar and your laughter is part of my memories.

I do not understand the reasons for the events. I do not know if it was me in my eternal foolishness or you were in your extreme patience with me.

Today knowing that you are far I want you to know that there is no distance between us and much less forget you

In each stroke that I give to my sonorous friend, I remember the simple way in which to you surrendered to me. In my delirium I can see how you let your robe fall on the floor and with that catlike shape that you had to slide barefoot in every corner of our house was the biggest frenzy I had ever lived. You were a dream come true

I give another higher note and that's when I see you enter our bedroom and my crazy hand produces a fast and delirious arpeggio. In my madness I saw you lay your head on the pillow, while your fingers slid down your breasts, provoking me to madness.

Already my companion rumbles of longing when he sees me enter that bed to assault your virginity like a feverish madman, who with eyes clouded with joy begins to devour every part of that beloved body.

The notes become more serious because from a distance I see how I enter your innocent youth and enjoy your spring juices.

 Each chord that comes out of my guitar is a moan of pleasure that comes from your throat like a song of birds. I can’t stop playing the guitar; I do not want to stop hearing you because it is life itself that I am taking from your source.

Sorry but my eyes have become cloudy and I have to dry them.

I still whip the strings and I can hear a soft accompaniment of violins, when in a moment you open step, giving me the permission to penetrate this unexplored territory. I got to glory. I was the object of the greatest gift a man can receive. You trembled in my arms and your breathing was so agitated that I thought about giving you time or rest but you did not allow it. You felt the strength of a man inside you and that made you bold and bold.

A red thread was seen between your thighs while I left your regions, which were now mine.

 Already tired and with tears rolling down my cheeks, I gave the last chords to my guitar while I remembered that I had definitely been the one to blame for not being in my bed today.

 If by chance this song that I am now writing reaches your ears I am sure that you will not have any doubt of knowing the name of the author since in it you will see reflected my clumsiness of losing you.

 That was the last song with which the guitar accompanied me because when I finished, their strings exploded with pain. Now I will not be able to hold her by her waist to make her sigh with my songs.




Carmen Pacheco
lasculpasylamuertedelamorii@hotmail.com
@ Eroticism10