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viernes, 29 de noviembre de 2019

UNA TAZA DE CAFÉ…





En la mañana, bien temprano prepara el café y regresa para despertarme. Lentamente se desliza por entre mis piernas y besándome arrastra sus ganas por todo ese cuerpo que ya no me pertenece. Mientras tanto el aroma del café se mezcla con el de su carne, haciendo que se encienda mi alma. Ya estoy espabilada y le permito avanzar sobre mis ganas, como aquel que se desliza bajo alambres de púa cuidando no quedar enganchado en uno de ellos. Mi volcán se ha sacudido y grita por explotar. Me falta el aire. La respiración es sofocada. Un gemido emerge de mis adentros cual lava que incendia el matorral.

Somos dos seres que danzan bajo sábanas cual fantasmas en un elucubrante festín sexual. El gallo de la señora Filomena está practicando y su canto hilarante nos distrae por un momento. Su boca quiere decir algo pero mi beso le atrapa las palabras enmudeciendo en una sonrisa.

Aquel café mañanero, cómplice de los amantes, apretó el calor en las entrañas de la taza, jugando un papel importante tras el sosiego del encuentro.


Carmen Pacheco
@Erotismo10
29 de noviembre del 2019




domingo, 21 de abril de 2019

BRINDO MI AMOR AL UNIVERSO...



Hoy vengo a hablarles de un amor que se transmuta, que trasciende, que se une al amor Universal. Es ese amor que cubre al mendigo, al niño de la calle, al enfermo, al olvidado de la sociedad. Un amor para al blanco, para el negro, para el indio, para el enfermo, para el que sufre, para el que odia, para el que maldice. Un amor para el que olvida, para el que acusa, hiere, se aleja de Dios. Para el que no vela por sus padres, para el que agrede a su semejante. Brindo mi amor al niño olvidado, al viejo despreciado. A la mujer indefensa, al trovador sin palabras, al músico sin melodía.

Cómo hacer para convertir un amor terrenal por uno que abarque al mundo, mejor aún, al Universo entero.

Ofrezco el Prana que me da vida, para que junto a la respiración se convierta en amor puro y sincero. Sólo así, entendería dejar de amar a ese ser. Esperando que este sentimiento no haya sido en vano. Es como donar parte de mi alma para la felicidad del mundo. Posiblemente no alcance para tantos pero un granito de arena puede formar montañas.

Como dijo Fito Páez:
“¿Quién dijo que todo está perdido?
Yo vengo a ofrecer mi corazón
Tanta sangre que se llevó el río,
Yo vengo a ofrecer mi corazón”

Él y ella lograron traspasar la barrera del infinito, ya sus cuerpos no son lo importante, es el sentimiento que prevaleció y se transformó en algo sublime, más allá de todo entendimiento terrenal. Es el mar devolviendo a la tierra, las lágrimas y los sueños, que alguna vez fueron derramados en honor al amor y así, junto al Creador, conformar un nuevo ser

Es por eso, que hoy lanzo al viento, uno de los más hermosos sentimientos, el Amor, que en estos días, en que el mundo corre una suerte de odios, perdiéndose así la calidez de un beso, la fuerza de un abrazo y la dulzura de un te quiero, quizás aplaque los demonios desatados.

Es mejor que cubra la tierra haciendo brotar Nardos y Azucenas y que con ese aroma los hombres recuerden el verdadero sentimiento que nos hacía despertar con ganas de vivir…EL AMOR.

Carmen Pacheco
lasculpasylamuertedelamorii@hotmail.com
21 de abril del 2019

lunes, 25 de marzo de 2019

ELLA ESTABA ENAMORADA...






Ella estaba enamorada. Fue una casualidad que le llegara el amor, pensaba ella pero tú y yo sabemos que la casualidad no existe, que las cosas que nos pasan son por causalidad, principalmente. Ella comenzó a suspirar desde ese momento, cosa que agradecieron, mucho, sus pulmones, su piel, sus órganos, sus ojos, todo lo que conformaba a ese pequeño ser.

En ese instante, recordó que sabía sonreír y se le transformaron sus labios. Sus ojos se dibujaron agraciadamente.  También apareció una pequeña luz, que jugueteaba con sus hermosas pupilas. Su rostro se había transformado en la esperanza de felicidad y amor.
No recordaba el último día en que vio al mundo, a pesar de los vaivenes de los acontecimientos, mecerse entre nubes y canciones. Todo había cambiado, el matiz de los colores era más llamativo, la luz en su ventana semejaban brazos que la invitaban a una caricia, a ese abrazo tan anhelado.

Ella estaba enamorada…

Un día se encontró en una tienda para ropa íntima y con algo de pena, porque pensaba que para ella, el comprarse algo bonito, había pasado su momento. Sin embargo, apretando sus miedos y complejos pidió que le enseñaran la lencería más atractiva que tuvieran. La empleada le mostró diferentes modelos. Por su mente pasaban episodios de su vida por venir donde se reflejaban las ansias de lucir hermosa y apetecible para su amado. Terminó comprando varias prendas, segura que las luciría como esas modelos que salían en las portadas de una revista, se negó a ver la realidad de su peso, del contorno de su cuerpo, que ya no era el bien dibujado cuerpo de una mujer más joven, en fin ella sólo pensaba en seducirlo a él.

Pasó el tiempo y las prendas permanecían en la gaveta de su closet. Muy de vez en cuando las sacaba y las lavaba por el polvo que hubiesen recibido, a pesar de estar bien resguardadas. Seguidamente las volvía a colocar en esa caja de metal que consiguió, donde permanecían envueltas con papel de seda y una pizca de perfume, del que ella usaba.

Otro año más y no había podido exhibir su adquisición más preciosa. Los ojos estaban perdiendo su brillo, su sonrisa estaba siendo opacada por una sombra de tristeza pero ella seguía con la esperanza.

Ella estaba enamorada…

Un día, su corazón no la quiso seguir acompañando y dio unos saltos esquizofrénicos haciendo que se desvaneciera en la cama. Sus ojos daban muestra de saber qué estaba pasando. Comprendió que era su último suspiro el que, con mucha misericordia le permitió dar su adiós definitivo y recordó esos ojos pícaros y risueños, que alguna vez la hicieron vivir el amor más crucial que jamás había tenido. Una sonrisa iluminó su rostro y su mirada volvió a brillar. Por un segundo su piel se tornó tersa y cual mujer enamorada volvió a soñar. -Cuando venga estaré lista para amarlo- y con el poco tiempo que le quedaba lanzó un beso al aire, con la esperanza  que éste le llegue a ese ser que tanto amo y que no pudo olvidar. Una lágrima rueda en silencio por su mejilla mientras su alma vuela hacia otros planos.

Porque… Ella estaba enamorada…



Carmen Pacheco
@Erotismo10
25 de marzo de 2019

viernes, 1 de marzo de 2019

LA MUJER ESQUELETO SE ENAMORA...




Ella, cual alma en pena, aparece por entre las rendijas de sus ventanas, por debajo de los ramales polvorientos, por entre  los salientes de su tristeza y por las losas de su alma. Aunque tiene una sonrisa desolada, sus ojos dejan entrever la picardía de entonces.

Por entre sus huesos  corre la brisa del otoño, el inicio del invierno y aquella hermosa primavera que la hizo ser merecedora de los mejores elogios por su increíble belleza, por la que muchos se postraron ante ella, tan solo por una mirada de esos ojos color esmeralda.

Llegan, a lo lejos, revoloteando con el viento, unas notas musicales, que consiguen sacarle una mueca, como la de la Mona Liza, algo enigmática. Nadie la conoce, todos creen saber lo que siente, hasta llegan a emitir comentarios grotesco de su manera de ser.  Esa melodía, también trajo un dejo de tristeza haciendo que de repente resbalaran, por las cuencas de sus ojos, un par de lágrimas, que al desplomarse en el suelo se convirtieron en diamantes preciosos.

Sus huesos arden todas las noches a la espera de una caricia  o un te quiero. Se le puede observar caminando por entre el follaje verde de la montaña, alumbrando con el brillo de sus huesos el nacimiento de otro atardecer. Muy de vez en cuando se oye un grito desesperado en la oscuridad de la colina, siendo acompañado otro sonido crudo que hace el agua cuando cae cerca del hogar, donde pasa sus días sola. Los seres mitológicos, que allí habitan piensan que ha decidido terminar con su pesar pero es sólo el grito de un ser que trata de percibir la vibración de aquel, que un día la llenó de ilusión y esperanzas.

Era un domingo cálido, de esos que invitan a hacer el amor entre el sudor y la brisa. La mujer esqueleto sumergió sus huesos en el manantial cristalino esperando sacar las cenizas de aquel fuego que algún día quemó sus entrañas y así reducir  sus ganas de sentirse amada.

Esa noche, fortuitamente pasaba un caminante por esos lugares cuando vio una luz que atravesaba los confines del territorio. Se acercó y observó a la mujer más hermosa que jamás hubiese podido imaginar. La visión era alucinante. Su piel era morena y sedosa. El agua que le escurría desde su larga melena hacia su vientre, parecían gotas de cristal pues brillaban en todo el contorno de sus pechos  erguidos y sublimemente torneados. El caminante no se movió, y mucho menos se atrevió a respirar mientras observaba cómo esa alucinación  salía de las aguas dejando ver un pubis adornado de gotitas brillantes dando la impresión que era una gema preciosa. La mujer esqueleto mientras salía de las aguas sintió que un calor avasallante la invadía con un fuerte dolor en los huesos. No podía explicarse qué le pasaba, puede ser que la noche esté más fría hoy –pensó-. Pero de pronto observó a un hombre, que escondido por  entre los matorrales la espiaba muy quietamente. Se fue acercando a él y cuando lo tuvo cerca se le quedó mirando. Sus huesos comenzaron a temblar haciendo un ruido extraño era algo  que jamás había sentido la mujer esqueleto. El hombre no podía dejar de ver a semejante mujer que desnuda y sin ninguna clase de pudor, se acercó hacia él.

Sus cuerpos se juntaron lentamente, como dos locas babosas de un riachuelo. La mujer esqueleto lo sintió cálido y seguro permitiendo que se adentrara entre sus huesos. Él le acarició el rostro muy suavemente, mientras la mujer esqueleto lloraba dejando salir de sus vacías cuencas, perlas que iban a parar al suelo haciendo que florecieran flores hermosas en el lugar. Él se introdujo por entre su pelvis desnuda encontrando la calidez del fuego que había estado encendido esperando el momento para arropar al elegido de su corazón, ese el que le hiciera sentir el amor más profundo. Ya no hubo fuerza humana que pudiera separarlos. Y comenzaron a comerse a besos.  

La Mujer le mostraba los dientes blancos cual perlas. El disfrutaba acariciando sus senos voluptuosos y firmes. Lo que más quería era tomarlos entre sus manos y llevárselos a la boca, como el recién nacido que busca, desesperado, el alimento para su existencia. Los besaba  en el frenesí de un loco obsesionado. Sus manos bajaron a sus caderas encontrando esa hendidura maravillosa que lo llevaría a la gloria. Su pelvis hizo un ruido extraño mientras él le separaba el fémur con la intensión de anidarse en ese vacío que se producía. El sólo sentir, el roce de sus huesos con los suyos, hizo que explotara una chispa de energía que la invadió mientras se acercaba dejando preso a ese amor deseado. El rato que pasaron fue largo y extraño. Jamás mujer alguna le había hecho sentir tanto amor. Se entregó a ella sin importarle nada. Era la mujer que había esperado por siglos. Abrazándola la tumbó al suelo y en esa caricia de amor quedaron unidos para siempre. La mujer esqueleto resurgió de sus miserias para convertirse en un ser de la nada, amante y segura de que sus huesos serían acariciados y amados por largo tiempo.

Y así quedaron, enrocados eterna y húmedamente. A menos de un suspiro de tibio abrazo y de besos mustios…  


Carmen Pacheco
@Etrotismo10
Jueves 01 marzo 2019

domingo, 4 de noviembre de 2018

SERÁ EL MOMENTO DE DECIR ADIÓS...





Hoy no quiero esta melancolía
Hoy te siento con no saber qué hacer
No pretendo ser la que te ubique
No quiero dejar de decirte amor

Solo que es tal lo que por ti abrigo
Que me duele, en silencio, el alma desvelada
Sin querer, un manantial cristalino
Se desborda de las cuencas de mis ojos
Como cuando ha llovido en la cabecera de un río.

Y de mi interior sale una pena que no puedo describir
Quizás es la impotencia de no poder alcanzar lo que amo
Puede ser también el saber que camino por senderos sin salida
Y que el laberinto de mis sentimientos ahoga el camino para resurgir

También siento que debes estar solo con tus pensamientos y decisiones
Para que sepas, de una vez por todas, qué es lo que quieres en verdad
Será que llegué a tu vida para reforzar el sendero que crees debes seguir
O para mostrarte que por allí no está tu felicidad

En tus ojos navegan mis ilusiones y esperanzas
En tu boca, en tu boca duerme el fuego que enciendes cuando me besas
Ayer hablaste del no apego, hoy te siento revolotear por mi alma
Tratando de posarte en alguna rama de mis sentimientos
Ayer dijiste que se debe obviar los sentimientos mundanos
Hoy abrazas mi yo interno haciéndote más presente que nunca

Es necesario que te encuentres en la Verdad de tu vida
Qué pide, no tu cuerpo sino tu alma
Por qué le niegas a todo tu ser la alegría de sentir y de vivir
Sólo tú podrás solucionar ese vaivén de sentimientos

Que no es conmigo, qué se le va hacer
Sólo quiero que estés claro en lo que sientes
El amor no pone condiciones ni espera nada a cambio
Yo te amo y no sé cómo sacarte de mis adentros
Si me dices que tu camino es ése y que estás seguro de ello
Será suficiente para mí y trataré de verte como un simple amigo.

Solo recuerda que este corazón palpita por el tuyo
Y que para bien o para mal, el que te alejes o no
Ese colibrí revoloteará siempre a tu alrededor
Recordándote que en algún lugar del mundo
Alguien te amo.



Carmen Pacheco
lasculpasylamuertedelamorii@hotmail.com
@Erotismo10
4 de noviembre de 2018









viernes, 31 de agosto de 2018

¿OYES ESA MELODÍA?



¿Oyes esa melodía?

Es el reflejo de lo que tu alma le hace sentir a la mía.
Es como un paseo por entre las profundidades del Universo.
Es el rozar de las alas de un colibrí, que revolotea sobre mi lengua cuando te acercas a mí.
Es estar elevada por sobre el mundo y sus miserias.
Es permanecer en silencio, mientras una sinfonía deleita mi existir.
Qué importancia tiene si no estás aquí en cuerpo presente
Si en cada arpegio de ese violín, vas despojando mis caretas.
Lo único que deseo es volver a besarte como anoche
Ese beso húmedo y apretado que me diste en sueños
Fue tan verdadero, que desperté tocándome la mejilla
No importa que no estés.
Vives en mí todo el día.
En la brisa que me acaricia.
En el sol que me calienta.
En la lluvia que moja mis deseos.
Y en la paz que me da el saberte vivo.

¿Oyes esa melodía?
Son nuestras almas que se abrazan en pleno amanecer.


Carmen Pacheco
@Erotismo10
31 de agosto de 2018



domingo, 5 de agosto de 2018

QUÉ TONTA FUI…



Hoy estuviste muy cerca
Hoy fue la oportunidad de mi vida
Hoy tu aliento rozó mis pestañas
Hoy tus ojos prometieron amarme

La brisa trajo de regreso tu aroma
El cual conjugaba con el olor de las flores
Sin embargo no se confundían uno con el otro
Porque tú esencia olía a hombre enamorado.

Nuestros ojos se abrazaron
Las manos, cual mariposas aletearon al ritmo de la poesía
Ambos llevábamos la misma música por dentro
Acompañados de horas de silencio.

Prometí no emocionarme
Prometí ser recatada
Prometí mantener nuestros espacios
Prometí que no me verías enamorada.

Pero fue imposible, juro que me lo propuse
Mis ojos desobedecieron esa orden
Mi mente te saboreó como si fueras una tarta exquisita
Hasta que tu alma se colgó a la mía y compartimos los cabellos de un ángel.

Sólo prometo respetar tu decisión
Mantener mi cuerpo varios metros de distancia
Pero por favor no me pidas que no te haga mío
Cada vez que nuestras almas se encuentran.

Fui lenta, llegué a mi casa y me lo recriminé
Debí haberte tomado por el rostro y estampado este beso que muero por darte.
Oh! Mujer y que valiente, cómo pudiste perder esa oportunidad de sentir ese colibrí aletear sobre tu lengua.

Aunque no me vieras más, bien valía la pena
Rozar con la punta de mi lengua la tuya alborotada
Y sentir esa explosión de éxtasis por todo mi cuerpo
¿Que no sabría más de ti? eso qué importa, si eras mío una vez más.

Ese último beso que me diste, lo atesoré entre mis manos
Para luego guardarlo dentro del frasco de mi perfume
Y  así, todos los días, con cada gota de él,  sentir tus labios que saben a miel.







Carmen Pacheco
lasculpasylamuertedelamorii@hotmail.com
@Erotismo10
5 de agosto del 2018



lunes, 23 de julio de 2018

FUISTE ERES Y SERÁS…





Eres el agua que humedece mis pensamientos
Eres la luz que ilumina mi entendimiento
Eres esa persona que alimenta mi alma
Eres y siempre serás el que me hace palpitar.

Eres hoy como lo fuiste ayer
Eres la tibieza de tu pecho con mi desnudez
Eres el recuerdo de tus manos sobre mi derriere
Eres, siempre eres aquél que amé en silencio.

Fuiste amor y hoy eres esencia
Fuiste ternura y hoy cabalgas sobre mis ranuras
Fuiste verdad, mi verdad hecha locura
Fuiste y serás mi amante más querido.

Hoy, en mi hoy verdadero
Retumban tus besos sobre mi lengua
Tus brazos atrapando mi alma para que no se mueva
Mientras tu vientre emite sueños acaecidos.

No sé si esto es amor
No sé si esto es locura
Sólo sé que amaneces sobre mis caderas
Cabalgando cual brioso corcel.

Posiblemente cerrarán mis ojos mientras te recuerdo
Quién sabe si una lágrima rodará cuando eso pase
Sólo sé que en este momento tu alma aletea sobre la mía
Mientras una melodía aviva mis colores de amor.






Carmen Pacheco
@Erotismo10
23 de julio de 2018


lunes, 9 de julio de 2018

CULPA A LA LLUVIA...






Me faltan palabras
Me sobran ausencias
Me salta una lágrima
Que mis labios saborean.

Aún tengo esas ganas
Ganas de abrazarte
Ganas de besarte
Ganas de ser tuya

La lluvia golpea la ventana
Ese aroma a tierra mojada me recuerda a ti
Me acurruco en el sofá
Y evoco tu boca ávida de  amor.

Escampa y regreso a mi trabajo
Fue un bajón de sentimientos
Fueron recuerdos acumulados
Fue la lluvia que te trajo a mí.




Carmen Pacheco
@Erotismo10
9 de julio de 2018


jueves, 28 de junio de 2018

TÚ ME CAMELAS…




Tú me quieres conquistar
Me lo han dicho tus ojos
Tu boca vocea una mueca de timidez
Tus manos parecen volar al descuido.


No sé si soy yo o son estas ganas que tienes de amarme
Pero presiento que quieres estar en mi vida
Algo emites desde adentro que atraviesa mis fronteras
Mi coraza se apretuja cuando te me acercas.


Ya mi cuerpo se devana en ganas de sentir
Mi cabeza se retrae cuando te pienso
Soy un elixir en pleno de canto
Hoy quiero vivir.


No me tientes, no insistas
Porque yo estoy dispuesta a todo pero tú aún recapacitas
Tú me camelas y toda yo lo siente
Deja ya de jugar, que ya mi miel se derrite ante tu vista.


Tú me camelas y no lo sabes…





Carmen Pacheco
@Erotismo10
28 de junio de 2018

martes, 19 de junio de 2018

EL DÍA AMANECIÓ HÚMEDO Y CALIENTE…





El barrio tranquilo amaneció
Los gatos se esconden para hacer el amor
El perro que vigiló busca dónde tirar sus huesos.
Cae la lluvia como polvo alucinógeno.


La brisa fría se cuela por mis cuencas
Me arrimo a su cuerpo y lo despierto
Su fuego se enciende como antorcha sedienta
Se voltea y me abrazo con sus piernas.


Comienzo a danzar sobre sus caderas
Respira agitado y me besa desesperado
Su boca baja cual gota en el espejo
Porosa y ansiosa de mí verso.


Ya su lengua juguetea cual gato indiscreto
Es la guerra campal del gato y el ratón
Sólo que este ratón se pliega
Y sumiso se entrega.


Se vuelve y me aprisiona con su peso
No importa si no respiro, total para qué sirve eso
Si la gracia y el ardor caminan cual errante por todo mi cuerpo
Jadeando arremete, cuando me ve rendida y entregada.


Se viene una vez, se viene dos veces
Es la magia de mi fuego que lo quema con ansias
Parece un loco, con los ojos desorbitados
Eso me encanta porque me siento deseada.


A lo lejos se oyen los gritos de  un imprudente desesperado
La mujer se le va y él no lo soporta
Le grita: Puta, Zorra, Cualquiera
Esas palabras me excitan y vuelvo por más.


Hoy amaneció oscuro, como quien silba entre nubes
Hoy el clima y yo nos hemos confabulado
Hoy él no saldrá 
Hoy gozará de mis confines húmedos y llameantes.







Carmen Pacheco
@Erotismo10
19 de junio de 2018