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viernes, 26 de julio de 2019

OJOS DE LLUVIA...





La luz se fue asfixiando, los músicos recogían sus instrumentos. El sol, en su parsimonia dejaba caer chispas brillantes sobre los presentes. Las gotas de lluvia desmaquillaban las risas de los rostros, sólo unos ojos grises acompañaban la tristeza del momento. 

Era alta y muy hermosa, sus amigos la llamaban Kate. En pocos días se había convertido en la alegría del Instituto. Su melena roja era sacudida por la fuerte brisa que azotaba su rostro. No se supo dónde llovía más fuerte, si en el jardín o en esos ojos tristes y nublados que se ahogaban en el silencio. Ya era una sombra que se desvanecía lentamente ante el vapor de la tierra. 

La vida había cobrado muy caro su derecho a amar. Ese día asistía a su propio funeral


Carmen Pacheco
lasculpasylamuertedelamorii@hotmail.com
26 de julio de 2019
@Erotismo10








domingo, 5 de agosto de 2018

I WENT A FOOL...




Today you were very close
Today was the opportunity of my life
Today your breath touch my eyelashes
Today your eyes promised to love me

The breeze brought back your scent
That is combined with the smell of flowers
However, they were not confused with each other
Because your essence smelled like a man in love.

Our eyes embraced in the coming and going of our bodies
Hands, like butterflies fluttered to the rhythm of poetry
We both had the same music inside
Accompanied by hours of silence.

I promised not to get excited
I promised to be very demure
I promised to keep our spaces
I promised you that you would not see me in love.

But it was impossible, I swear I proposed it
My eyes disobeyed that order
My mind tasted you like you were a pie
Until your soul hung to mine and we shared the hair of an angel.

I only promise to respect your decision
Keep my body several meters away
But please do not ask me not to make you mine
Every time our souls meet.

I was slow, I came to my house and I strongly reproached him
I should have taken you by your face and stamped this kiss that I'm dying to give you.
Oh! Woman and how brave, how could you lose that opportunity to feel that hummingbird flutter on your tongue.

Even if you not see me anymore, it was well worth it
Rub the tip of my tongue with your tongue
And feel that explosion of ecstasy all over my body
That I would not know more about you? What does it matter, if you are mine once more?

That last one that I like, I treasured it in my hands
To then store it inside my perfume
And so, every day, with every drop of it, it will make me feel your lips that taste like honey.






Carmen Pacheco
lasculpasylamuertedelamorii@hotmail.com
@Eroticism10
August 5, 2018


miércoles, 25 de julio de 2018

ORGASMOS BAJO LA LLUVIA...




Era uno de esos días en que parecía que el cielo se caería. Había estado lloviendo a cántaros desde la noche anterior. Karla tenía que salir de madrugada para la entrevista de trabajo que, al fin, habían aceptado hacerle en esa empresa internacional, que tanto había esperando. No sabía cómo saldría de su casa, el meteorólogo informaba que seguiría lloviendo por veinticuatro horas más. No había podido dormir en toda la noche. Se había quedado organizando los documentos que llevaría a la entrevista. No quería que le faltaran detalles, que seguro pedirían.

Era la oportunidad de su vida. Había esperado por este empleo dos años. Se preparó como el que va para unas olimpíadas. No escatimó en seminarios, talleres, hasta aprendió el inglés comercial. Ya ella hablaba, fluidamente, ese idioma pero era necesario adentrarse en el tecnicismo que requería su futuro empleo.

Ya iban a dar las dos de la mañana y la lluvia no pensaba detenerse. Sentada con una taza de café en la mano pensaba en que no tendría su carro para el día siguiente. El muy condenado se le antojó reventársele la manguera del aire acondicionado o sería el sello, pensó. En fin fuera lo que fuera, la obligaba a irse en taxi. Ya había contactado a una línea, que no estaba tan lejos de su casa y habían quedado en mandarle un carro a las ocho de la mañana. Su cita sería a las once, así que le daría tiempo a desayunar y por la lluvia, podría ir poco a poco y llegar a buena hora.

Karla tenía un compañero, era un gato al que llamaba Bigotes. Lo había encontrado en una alcantarilla a punto de ahogarse, en un día como hoy, en que las nubes están ansiosas de descargar todo lo que llevan por dentro, sobre la faz de la tierra. Lo llamó así porque era tan pequeño, que lo único que sobresalía en él eran sus largos bigotes.

Bigotes se refugió en su regazo buscando calor y encendiendo su motor interno vibraba y ronroneaba dándole calor a sus piernas. Eso hizo que Karla se tranquilizara y dejara de pensar en cómo haría para llegar a la cita. Mientras le acariciaba el pelaje a Bigotes, alargó su brazo y colocó música relajante, que la llevó a tener un momento de tranquilidad interna.

Al fin decidió irse a la cama para ver si podía mecerse sobre la hamaca de la Luna y dormir un poco antes de que sonara el despertador.

A las seis sonó la alarma despertando a Karla de un solo salto que casi se cae de la cama. Se levantó, con sueño aún y fue a preparar café mientras se duchaba. Ya todo lo tenía listo. Se comió un sándwich con otra taza de café y se dispuso a esperar el taxi. Aún llovía y la temperatura había bajado bastante. Se apresuró a guardar una chaqueta por si aumentaba el frío.

El taxi llegó a las ocho en punto. El taxista se bajó con un paraguas enorme y ayudó a Karla a subir el maletín al carro, donde llevaba todas sus ideas que expondría a los entrevistadores ese día. Ya sentada en la parte de atrás, el conductor le da los buenos días y disponiéndose a poner el carro en movimiento, Karla le dice: -un momento, me parece conocida esa voz. ¿Acaso no es usted Francisco?- Al instante el hombre se voltea y sacándose el impermeable de la cabeza, se le queda viendo y le dice: -¿Acaso no eres Karla, mi Karlita? Y ambos asombrados por la casualidad se echaron a reír saludándose mutuamente. Mujer –le dice Francisco- pásate hacia adelante para que hablemos y así saber qué ha sido de ti en todos estos años. Karla sale rápido del carro con un periódico en la mano, tratando de taparse de la lluvia que caía a porrazos y se instala en la parte de adelante y riendo cierra la puerta.

Deja que te vea mejor y hace que voltee hacia él. Pero si estás más hermosa que nunca. Y tú estás igualito – le contesta ella. No quiso decirlo pero le pareció que seguía igual de buenmozo e interesante, ahora más por unas canitas que se asomaban sobre sus cienes.

En el camino se desparramó un aguacero de espanto y brinco. Venía con centellas y truenos. Había que guarecerse en algún lugar. Las calles se inundaban y tenían que salir del centro de la ciudad. Francisco poseía una casa en la parte más alta de la localidad y fue allí donde fueron a parar.

Ya Karla conocía el lugar. Le traía recuerdos de momentos muy gratos con Francisco.

Pensé que habías vendido la propiedad - le dijo. Para nada –le contesta Francisco. Esta casa fue de mis padres y hay muchos recuerdos de mi niñez. Además tengo otros recuerdos de una época de mi vida en que fui feliz y no lo sabía. Karla baja el rostro y hace como si no hubiese oído lo que dijo.

Aquí tengo comida y bebida por si esta lluvia se extiende, así que no te preocupes. Espero que no llueva más - le dice ella. Tengo una entrevista a las once de la mañana para el trabajo de mis sueños, tú sabes, el que siempre he esperado.

Me parece maravilloso pero si continúa este diluvio no creo que puedas llegar. Es más no creo que ellos puedan llegar a la cita porque esto está pasando en toda la ciudad. Vamos a tomarnos una buena taza de café y allí veremos que nos tiene deparado el clima hoy. Diciendo esto se fue a la cocina. Mientras movía los trastos buscando para hacer el café Karla lo ve moverse de un lado al otro y recordaba esos momentos en que pasaban días enteros en ese lugar, días de completa entrega. Francisco la atrapó mirándolo y sus ojos se abrazaron de recuerdos y ansias. Ella volteó la cara y disimuló estar observando cómo se formaba una piscina de agua en el patio de al lado.

Con todo preparado, se acercó ofreciéndole una taza que traía ese olor a café  recién colado. Allí se sentaron a hablar y a ponerse al día con sus vidas. Rieron y volvieron a tomar café varias veces, ambos eran amantes del café.

Llegó el medio día y la lluvia no amainaba, al contrario, el cielo se había tornado oscuro completamente y a lo lejos se apreciaban los centellazos que alumbraban el lugar, dando la impresión de un torneo con sables eléctricos, donde dos samuráis se baten en un duelo a muerte por el amor de una dama.

Bueno, dijo Francisco, dado que ni tú ni yo iremos a trabajar o alguna otra parte hoy, declaro abierto el bar y el restaurant porque hay hambre, ¿te parece?  Karla, riéndose, acepta el decreto y Francisco dice –habiendo quorum en lo solicitado y estando todos de acuerdo, se abre el bar y saca una botella de vino, del que sabe que a ella le gusta.

No salieron de la cocina era allí donde estaba la vida, donde se manejaba un calorcito especial, según decía Francisco. Le preparó un arroz a la marinera con ensalada que no tuvo más remedio que aplaudir tan maravillosa comida. Luego vino un Cointreau para hacer la digestión y siguieron con vino. Total el día no pintaba para otra cosa que para hablar y disfrutar de la compañía.

¿Te acuerdas Karla cuando veníamos en esos días de lluvia a esta casa? Fueron momentos muy agradables. Karla no quería entrar en esa conversación porque aún dolía el haberse separado. Francisco notó la incomodidad de Karla y levantando la copa brindó por el reencuentro. Así siguió una copa tras otra hasta que ya bailaban y cantaban. La cercanía se había hecho necesaria y los cuerpos ya se rosaban. En una de esas, Francisco la atrajo para que bailaran aquella melodía que siempre les había gustado en aquellos tiempos. Cuando pasó la mano por su cintura, las llamas del infierno se quedaron heladas del calor que despedían ambos cuerpos. Estaban uno frente al otro y sus alientos calentaban los labios del otro.

La casa tenía una planta superior y para acceder a ella había que subir por una escalera que quedaba del lado de afuera. En ese momento con el aguacero que se había desgajado sobre el lugar, caía cual cascada en plena selva. Fue allí que la llevó cuando al fin pudo capturar su boca con un beso profundo y ahogado en el te quiero, en el me muero por tenerte. Bajo los chorros de agua, se fueron sacando la vestimenta. A medida que eso pasaba sus manos acariciaban el cuerpo del otro. El agua les caía como un remanso de frescor para el calor que bullía de sus cuerpos. Sólo que no era suficiente para apagar esa hoguera que había permanecido encendida por mucho tiempo.

Karla lo atrae hacia su desnudez y coloca su rostro en sus gentiles senos, que con el frío del agua permanecían en una erección sublime. Él los besaba con tanta furia que dolía. Ella abierta a recibir la caricia tan esperada, lo fue bajando hasta dejarlo frente a esos labios ardientes que soñaban con un beso profundo y húmedo.

Francisco ya en la locura extrema la levantó por la cintura y la puso más arriba, donde estaba el descanso de la escalera y fue allí que la hizo suya, con una dulzura loca. Con su cuerpo le tapaba el borbotón de agua que le caía en el rostro. Alzó sus caderas y es cuando en un grito de éxtasis la penetra sintiendo el temblor de las carnes de Karla. Allí estuvieron un buen tiempo, ni el agua, ni el frío evitó que se amaran, como sólo ellos sabían.

De la tempestad llegó la calma y acurrucados uno junto al otro descansan de tanto anhelo, de tanta necesidad de tenerse. ¿Por qué se habían separada? ya eso no importaba. El destino los volvía a unir y muy dentro de ellos sabían que no podían permitirse el error de volverse a distanciar. Eran el uno para el otro. En eso pensaba Francisco cuando se volteó y vio el cuerpo desnudo de la mujer que siempre amó. La fiebre volvió a enajenarlo y las ganas renacieron como la flor que duerme en la noche y florece en el día. La fue despertando con caricias y besos. Al abrir los ojos Karla, se vio en la profundidad que había en los de Francisco y se volteó para amarlo nuevamente, intensamente en una sola respiración en un entrar y salir de su alma. Haciendo que no sólo ellos se adoraran, sino que en sus nuevos recuerdos pudieran alejar cualquier sentimiento negativo que hubiesen tenido ambos.

El alba apareció por la rendija de la ventana y los encontró en un solo abrazo. Karla se despierta cuando siente que su amado está listo para volver a hacerla sentir cómo se llega al cielo con un beso de los suyos.





Carmen Pacheco
@Erotismo10

25 de julio de 2018

lunes, 23 de julio de 2018

FUISTE ERES Y SERÁS…





Eres el agua que humedece mis pensamientos
Eres la luz que ilumina mi entendimiento
Eres esa persona que alimenta mi alma
Eres y siempre serás el que me hace palpitar.

Eres hoy como lo fuiste ayer
Eres la tibieza de tu pecho con mi desnudez
Eres el recuerdo de tus manos sobre mi derriere
Eres, siempre eres aquél que amé en silencio.

Fuiste amor y hoy eres esencia
Fuiste ternura y hoy cabalgas sobre mis ranuras
Fuiste verdad, mi verdad hecha locura
Fuiste y serás mi amante más querido.

Hoy, en mi hoy verdadero
Retumban tus besos sobre mi lengua
Tus brazos atrapando mi alma para que no se mueva
Mientras tu vientre emite sueños acaecidos.

No sé si esto es amor
No sé si esto es locura
Sólo sé que amaneces sobre mis caderas
Cabalgando cual brioso corcel.

Posiblemente cerrarán mis ojos mientras te recuerdo
Quién sabe si una lágrima rodará cuando eso pase
Sólo sé que en este momento tu alma aletea sobre la mía
Mientras una melodía aviva mis colores de amor.






Carmen Pacheco
@Erotismo10
23 de julio de 2018


jueves, 31 de mayo de 2018

DE NIÑA A MUJER…




El camino de la vida se debe recorrer sin apresuramiento
El camino del amor se debe transitar profundamente
Al camino del olvido se le debe purgar de inmediato
Pero el camino a tu encuentro lo debes hacer orando.

En el andar de nuestras vidas encontraremos diversas distracciones
Si nos hubiesen mandado con una guía, bajo el brazo, cuando nacemos
Qué de cosas se evitarían, cuánto dolor nos ahorraríamos
Pero la realidad es otra y en el camino enderezamos las cargas.

Cuando un capullo se vuelve flor
Es la transición más bella y perfecta que existe
Lo mismo pasa cuando una niña se transforma en mujer
Creo que la naturaleza se regocija de placer

A veces no recuerdan haber vivido esa transición de buena manera
Faltaron  corazones que prepararan la adaptación a lo nuevo
La brusquedad del momento, no permitió saborear esa metamorfosis
La mujer afloró, cuando aún la niña permanecía virgen.

Pasa su vida en la espera de su príncipe
La realidad que le tocó en la ruleta de la vida
Deja muy lejos la añoranza de jugar con sus muñecas
Pero la cruel sociedad dicta que debe madurar de inmediato.

Guarda en un desván aquella muñeca de trapo
La que tantas veces la acompañó en esas noches de llanto
Hoy los ojos de tela y aserrín sollozan por estar sola
Mientras la niña acepta su cruel realidad.

Esta mañana amaneció dormida
Nadie la oyó revolotear por entre las flores
Hoy la mujer volvió a su capullo
Fue la niña quién amaneció yerta.





Carmen Pacheco
@Erotismo10
2 de junio de 2018


lunes, 28 de mayo de 2018

CÓMO EXORCIZAR UN BELLO AMOR...



Estamos cansados de oír “El tiempo lo cura todo” pero no nos dicen, cuánto dura ese tiempo. A veces se cruzan en nuestras vidas seres que traen algo que enseñarnos, siempre es así. Nadie se acerca a ti por mera casualidad, según, existen personas, idóneas para mostrarte lo que debes aprender.


En determinados momentos renegamos de tal y cual relación, porque nos resultó con cascos ligeros o es agresivo, mentirosa, inseguro, aburrida, cansón, etc., pero si lo pensamos en frío, esa persona llegó a tu vida para sanar algo, aprender que no eres pera de boxeo, que eres lo máximo, no mejor que los demás pero si eres un ser espléndido que se merece otro tipo de relación.También llegan para que sepas cómo convivir en pareja, cómo ser tolerante, flexible, paciente, en fin, llegan para ENSEÑARNOS que no somos la última Coca-Cola del desierto pero sí muy importantes en este universo. 


Entonces, en esos momentos no valoramos a la persona en cuestión y como no está de acuerdo con lo que cada uno quiere en su vida o creen “saber” lo que necesita en su vida, lo mandamos bien largo a…. la calle, para luego andar rumiando por entre los cuartos, calles, amigos, lo mal que nos fue con esa persona y lo solo que nos sentimos.


Han oído de personas que buscan lo que seguro tienen en sus casas, ese es el síndrome del “Pájaro Azul” No valoran lo que tienen y piensan que el mundo está en el derecho de darles la oportunidad de salir a buscar lo que, según, no le dan en su hogar para luego, al regresar encontrar, que siempre lo ha tenido cerca de ellos o ellas.


Ahora aquellos que no logran sacarse de sus mentes o almas esa relación, que para ell@s era maravillosa, eso es otra cosa. Los amigos te dicen “Piensa las cosas malas que te hizo” ¿y si todo fue bueno? ¿Si se comportó como todo un gentleman en la relación? Si te hizo sentir el ser más especial del mundo con sus atenciones, que gritaban lo maravilloso que se sentía junto a ti. Cómo hacer con este tipo de personas, que aunque el tiempo pasa, no logras exorcizarlo de tu ser y comienzas a preguntarle, -Si sabías que no era para siempre, si sabías que sería un subir a la cima por poco tiempo, si entendías que no sería una relación duradera por qué te comportaste como uno de los mejores amantes, tan perfecto que es difícil olvidarte. Debiste ser un cobarde, un embustero. Por qué me trataste bien y me miraste de esa forma. Esta es la ruptura más difícil porque es la que más cuesta sacudir de tu vida. Aquí el aprendizaje, imagino que es el desapego. Sólo que somos tan occidentales, tan latinos, tan de sangre caliente, que tenemos que llevar un luto largo, tomarnos, una que otra cerveza con los amigos, mientras cantamos alguna de esas canciones para el guayabo y es cuando, quizás, sólo quizás podamos abrir, definitivamente la puerta a ese pasión que se rehúsa a irse de tu piel y ver su espalda cuando se retira de tu vida, entendiendo que no existió tal afecto, sólo un estremecimiento de glándulas, lo demás lo creo tu necesidad de amar.


Es por eso que digo que, mientras esperamos que el tiempo cure las heridas deberíamos interiorizar el por qué nos involucramos con seres que no son los correctos en nuestro día a día. También existe ese otro dicho de que “Un clavo saca otro clavo” pero se convierte en una maraña de sentimientos. Te unes a otra persona, queriendo al anterior, no siendo honesto con ella o él y mucho menos contigo. Así es que seguimos deshojando margaritas mientras llega el o la correcta.


Somos seres de luz y de amor por lo que necesitamos aprender a amarnos a nosotros y luego al que está afuera, si queda algo.


¡Ese fue mi aprendizaje!





Carmen Pacheco
@Erotismo10
28 de mayo de 2018


sábado, 3 de marzo de 2018

EN CAÍDA LIBRE...





Lo único que recuerdo son sus piernas entrelazadas en mi cadera, mientras caíamos vertiginosamente al mar. El viento trataba de desnudarla sacudiendo su blusa de seda y dejando a la vista esos hermosos senos que me habían traído loco desde que la vi en aquella famosa reunión.

Se aferraba a mis pantalones, como si en eso le fuera la vida y a decir verdad, le iba la vida. Lloraba sin consuelo porque estaba muy asustada. Yo sólo la veía ceñida a mi cuerpo y pensé: Este sería un magnífico momento para  poseerla. Está indefensa y no quiere separarse de mí, al contrario, se pega tanto que me encantaría sentir sus caricias donde justo tiene su boca en este momento. Dirán que estoy loco pero es que  esa mujer me traía chiflado y en lo único en que pensaba era en poseerla y hacerla, completamente mía pero para que ustedes vean, estábamos tan cerca y tan lejos a la vez.

Una Semana Atrás con unos amigos….
Jorge ¿qué te parece si nos vamos esta noche al club y conocemos mujeres, de esas que andan buscando compañía?

Jorge era yo. Les contesté que esa noche tenía que reunirme con unos amigos de mi padre en la casa, esas reuniones aburridas, donde sólo se habla de negocios y de cómo sacar del camino al que nos hace la competencia, porque mi padre no es muy limpio, en lo que se llama negocios.

Ya la velada estaba en su apogeo cuando llegué a mi casa. Como se acaban de dar cuenta, aún vivo con mis padres pero eso será por corto tiempo, no se preocupen.

Entré por la puerta trasera, para no encontrarme con la visita, tomando un atajo para subir a la habitación y así darme un buen baño y vestirme para la ocasión. Desde lejos se oían las risas y el choque de copas, que me hacía pensar que todo iba viento en popa.

Al rato bajé para reunirme con los invitados. Siempre fui un perfecto Anfitrión, modestia aparte. Lo llevaba en la sangre. Mis padres acostumbraban hacer fiestas lujosas y pude aprender de ellos un lema “Que si atendías bien a tu invitado, lograbas de él lo que quisieras”

-Jorge- Me saludó mi madre. Al fin has llegado. Todos aquí han estado preguntando por ti. Fui y le di un beso en la mejilla y comencé a saludar a nuestros invitados. Un mesonero se acercaba del lado izquierdo con una copa de champan y aproveché para hacer un brindis de bienvenida.

No había probado bocado en todo el día y me valí del momento para deslizarme hacia la mesa de los entremeses. Allí estaba una chica algo extraña y digo extraña porque no parecía ser el tipo de mujer que visita nuestra casa. Robándome un croissant me fui acercando a ella y al tenerla frente a mí, noté que era muy hermosa. Traté de hacer un encuentro muy casual pero no me salió bien la jugada. Ella ya me había visto llegar y antes de que le dijera algo se presentó, mientras extendía su mano frente a mí.

-Hola, mi nombre es Jésica Carrusco. ¡Hermosa reunión!

Me dejó desarmado en el momento pero reaccioné lo más rápido que pude.

-Hola soy Jorge. Gracias, siempre tratamos que nuestros invitados se sientan muy bien, dejando ver mi mejor sonrisa.

Hubo un instante donde alguien destapó una botella y sonó por toda la habitación y ella volteó para ver lo que pasaba. Allí aproveché para escanearla de pies a cabeza. Llevaba un vestido ceñido a su cadera de color turquesa dejando ver solamente sus tobillos, que me dieron la idea que hacía deporte. Cuando volteó y quedamos de frente, lo que cubría de sus caderas hacia abajo, lo dejaba bastante descubierto, de la cintura hacia arriba.

Yo parecía un perro babeando, con lengua afuera y todo. La parte de arriba del traje tenía un leve escote que mostraba a esas niñas traviesas, que parecían estar bien alimentaditas. Su espalda estaba cubierta por una piel morena, sólo una cadena delgada y con un pequeño dije en la punta, que servía como un peso, acariciando así hasta lo más bajo del escote. Lamentablemente la joven se dio cuenta de mi estupidez y con ojos pícaros me deleitó con una sonrisa.

Salí del trance en que había caído y sintiéndome el más tonto de la fiesta, tartamudeé tratando de llevar la conversación hacia algún tema interesante. Sin embargo no pude escapar de la carcajada que me dedicó Jésica al ver mi atoro en la situación.

Ese día no me importaban los demás invitados y mucho menos los negocios. Esa mujer había quedado prendada en mis ojos y en toda la noche, no hice más que buscarla por todo el lugar. Intercambiando miradas cómplices y provocativas.

A altas horas de la noche, mi padre se dio cuenta que se estaba terminando la bebida y le interesaba mantener el ánimo de sus invitados para poder cerrar un negocio que traía entre manos.  Me hizo señas, mostrándome una botella y le entendí inmediatamente. Bajé al sótano, donde se había construido una pequeña bodega de vinos. Ya abajo noté que no estaba solo y al voltear, me conseguí con una Jésica provocadora, con un vino en una mano y dos copas en la otra. Por supuesto que se me olvidó de inmediato a lo que iba y acercándome donde se encontraba, le dije:

-Tenía tiempo que no probaba una botella de vino en la bodega de mi casa. Ella se movió cual gata, dejando ver el vaivén de sus caderas atrapadas en la tela del traje. No quise perderme ese instante y desistí de avanzar para que ella siguiera acercándose. Era un sueño. Sus pechos libres como aves nocturnas se movían, con la cadencia que da una ola, en la llegada del mar a la playa. Le quité la botella y serví el exquisito vino, entregándole la copa cerquita de su boca. No dejaba de verme en todo momento y sentí su mensaje que llegó rápido como una bofetada en plena madrugada.

La subí a una mesa, mientras la bañaba de enloquecidos besos y mis manos iban descubriendo lo que debajo de su vestido no había. Fue una locura el saberla ligera con su piel desnuda y caliente. Su boca dejaba, en la mía, un elixir de miel que jamás había probado. Era como una droga que te incita a querer más y más de su saliva. La monté en esa mesa, mientras se retorcía de placer y gemidos. Mis manos recorrieron toda su piel ardiente y pude abrigarla con mi cuerpo en cada centímetro de ella.

A lo lejos llegó el sonido de mi nombre, era mi padre que pedía su vino. Nos separamos lentamente, mientras nuestros ojos no dejaban de observarse. No pude dejar de disfrutar cómo se colocaba la tela que medio la cubría. Sus piernas volvieron a quedar bajo el vestido pero sus pechos parecían dos caballos galopando desenfrenadamente por la ardua excitación en que habían estado. Haciendo que mí ser se volviera a despertar, con más ganas de saborearla.

Dando media vuelta y olvidando las copas y la botella subió cual reina triunfadora, luego de haberle dado un jaque mate al Rey. Dentro de mí reí satisfecho de haber sido el Rey que perdió en ese encuentro. Aunque si lo ven bien aquí sólo hubo ganancia.

Días después la conseguí en el aeropuerto haciendo el mismo curso de paracaidismo que yo y volvió a acercase a mí sin dejar espacio de oxígeno para más nadie. Temblé cuando mi cuerpo la rozó.  No sabía cuánto la extrañaba hasta ese momento. Volvió la Dama a tomar las riendas del juego y este Rey estaba feliz de ser, el supuesto perdedor de otra faena más de sexo y amor.

En ese momento en que caíamos, definitivamente había decidido no separarme jamás de esa mujer que, hasta en situaciones extremas, quería bajarme el pantalón.



Carmen Pacheco
@Erotismo10
03 de marzo de 2018





sábado, 17 de febrero de 2018

SIGUES DENTRO DE MI...




En la distancia te siento
Como un coro celestial, que ora mientras canta.

En la distancia te abrigo
Como ese niño que ansía la caricia de su madre.

En la distancia te presiento
Como el ciego que espera el amanecer
para sentir los rayos del sol en su rostro.

En la distancia no te olvido
Aunque luche por ello
Sigues presente como ese aliento de vida.

Hoy tu lengua navegó entre mis caudales.

Hoy tus manos tuvieron el control de mis velas.

Hoy esta embarcación sigue su rumbo
Sin olvidar a su amada alma
Ésa que supo coquetear con la mía...





Carmen Pacheco
lasculpasylamuertedelamorii@hotmail.com
@Erotismo10
17 de febrero del 2018


jueves, 30 de noviembre de 2017

A LOVE FOR CHRISTMAS IS REQUESTED....






Christmas is coming and there is loneliness
I already asked the Baby Jesus for a real love
But in my little faith I'm not sure if it will come
It will be that I am no longer in age.

A year ago, when I was arranging my little tree
My hands flew like a hummingbird in love
Musical notes came out of my throat
That impregnated the walls of the place.

At that time, it did not occur to me to ask God for a gift
I felt blessed and complete
It was enough what I had in my hands
It was mine that danced in my mind.

Maybe I should have asked for a love for me
Of those that fill you to satiety
Of which you are not afraid of illusion
But I was not ready for that gift
It came without warning
However I experienced it and I felt it in all its splendor
They were drops of happiness that ignited my soul
But what was in my hands was only salt
That dissolves in the water
That way it was extinguished.

But December is approaching
And my singing soul requests a love.
A love of those who walk the paths of life
With the freedom of the dreamer and squeeze the hand not to wake up

Today I make a request of love
Let's say it's a letter for the Child God
Waiting for the Angels and the Archangels
 Understand that ...
 I want a love for Christmas!
And send it to the Lord with haste!





Carmen Pacheco
lasculpasylamuertedelamorii@hotmail.com
@ Eroticism10
November 29, 2017