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viernes, 29 de noviembre de 2019

UNA TAZA DE CAFÉ…





En la mañana, bien temprano prepara el café y regresa para despertarme. Lentamente se desliza por entre mis piernas y besándome arrastra sus ganas por todo ese cuerpo que ya no me pertenece. Mientras tanto el aroma del café se mezcla con el de su carne, haciendo que se encienda mi alma. Ya estoy espabilada y le permito avanzar sobre mis ganas, como aquel que se desliza bajo alambres de púa cuidando no quedar enganchado en uno de ellos. Mi volcán se ha sacudido y grita por explotar. Me falta el aire. La respiración es sofocada. Un gemido emerge de mis adentros cual lava que incendia el matorral.

Somos dos seres que danzan bajo sábanas cual fantasmas en un elucubrante festín sexual. El gallo de la señora Filomena está practicando y su canto hilarante nos distrae por un momento. Su boca quiere decir algo pero mi beso le atrapa las palabras enmudeciendo en una sonrisa.

Aquel café mañanero, cómplice de los amantes, apretó el calor en las entrañas de la taza, jugando un papel importante tras el sosiego del encuentro.


Carmen Pacheco
@Erotismo10
29 de noviembre del 2019




domingo, 21 de abril de 2019

BRINDO MI AMOR AL UNIVERSO...



Hoy vengo a hablarles de un amor que se transmuta, que trasciende, que se une al amor Universal. Es ese amor que cubre al mendigo, al niño de la calle, al enfermo, al olvidado de la sociedad. Un amor para al blanco, para el negro, para el indio, para el enfermo, para el que sufre, para el que odia, para el que maldice. Un amor para el que olvida, para el que acusa, hiere, se aleja de Dios. Para el que no vela por sus padres, para el que agrede a su semejante. Brindo mi amor al niño olvidado, al viejo despreciado. A la mujer indefensa, al trovador sin palabras, al músico sin melodía.

Cómo hacer para convertir un amor terrenal por uno que abarque al mundo, mejor aún, al Universo entero.

Ofrezco el Prana que me da vida, para que junto a la respiración se convierta en amor puro y sincero. Sólo así, entendería dejar de amar a ese ser. Esperando que este sentimiento no haya sido en vano. Es como donar parte de mi alma para la felicidad del mundo. Posiblemente no alcance para tantos pero un granito de arena puede formar montañas.

Como dijo Fito Páez:
“¿Quién dijo que todo está perdido?
Yo vengo a ofrecer mi corazón
Tanta sangre que se llevó el río,
Yo vengo a ofrecer mi corazón”

Él y ella lograron traspasar la barrera del infinito, ya sus cuerpos no son lo importante, es el sentimiento que prevaleció y se transformó en algo sublime, más allá de todo entendimiento terrenal. Es el mar devolviendo a la tierra, las lágrimas y los sueños, que alguna vez fueron derramados en honor al amor y así, junto al Creador, conformar un nuevo ser

Es por eso, que hoy lanzo al viento, uno de los más hermosos sentimientos, el Amor, que en estos días, en que el mundo corre una suerte de odios, perdiéndose así la calidez de un beso, la fuerza de un abrazo y la dulzura de un te quiero, quizás aplaque los demonios desatados.

Es mejor que cubra la tierra haciendo brotar Nardos y Azucenas y que con ese aroma los hombres recuerden el verdadero sentimiento que nos hacía despertar con ganas de vivir…EL AMOR.

Carmen Pacheco
lasculpasylamuertedelamorii@hotmail.com
21 de abril del 2019

jueves, 21 de febrero de 2019

DESDE MIS ADENTROS...




   
A veces me despierto pensando, no me haces falta, sonrío y me felicito por ese logro. Pero volteo y muy dentro de mí sale una vocecita que me dice “mentirosa, mueres por oler su perfume”

Enderezo el corazón acomodándolo por entre mis senos y levantando el mentón vuelvo a repetir “Hoy no te recuerdo”. Otra vez la vocecita aparece pero ahora con una estruendosa carcajada.

Me volteo y le digo, pero -qué es lo que esperas Manipulando mis decisiones del día-. ¿No ves que estoy dándole fuerza a este corazón que casi desvaría?

Esta vez se desliza por entre mis ojos y hace que vea mi reflejo en el espejo, mientras dice. Dímelo así, viéndonos a los ojos. ¿Es cierto que ya no lo recuerdas? Y bajando la mirada con vergüenza, le digo – tienes razón, aún sigue escondido por entre el caudal de mis venas. Es sólo que agarró otra vía y se ha sumergido por otros lugares de mi cuerpo y no lo percibo.

Silencioso navegas por mi torrente sanguíneo, con un sigilo tal que ni mis mejores radares te pueden detectar. Ahora vas por mi estómago, es lo que llamamos el mariposear del amor. Corriente abajo te agarras a mis trompas y te mantienes erguido y maravillado del poder que tiene ese lugar tan querido. Eres como uno de mis óvulos, que aunque haga el recorrido que le corresponde está seguro que nunca llegará ser fecundado. Pero qué importa mientras sigas navegando por entre mis profundidades y me colmes de vida y esperanza.

No sé si será esta suerte de ilusión que ahora vivo o mis años me llevan a reconocer cuando en verdad es amor lo que siento. Lo que importa es sentirte traspasar mis adentros, como si siempre hubieses formado parte de mis moléculas y células. 

Tú navegas en mí, con el permiso que te da mi Yo, con la seguridad de que eres el navegante más deseado que mar alguno haya  disfrutado. Al pasar por mis pulmones siento que el aire se renueva y mis bocanadas son profundas y excitantes. De un brinco saltas a mis labios y es cuando más necesidad tengo de un beso porque duermes sobre ellos y despiertas el recuerdo de aquel último que me diste y que jamás olvido.

Mi corazón da brincos de emoción porque sabe que muy pronto estarás abrazándolo con amor.

Y vuelves a empezar tu recorrido en mi humanidad y vuelvo a sentirte aún más y puedo gritarle al mundo que...

Te siento, cómo te siento.



Carmen Pacheco
21 febrero de 2019


miércoles, 21 de noviembre de 2018

HOY TENGO ALBOROTADA EL ALMA...





Alguien me dijo:
“Me gustas como eres”
Y yo le contesté, a mí también, sobre todo cuando despiertan mi lengua, que alborotada dice todo lo que represo en el alma y se convierte en puente del ser, sentir y vivir de mi esperanza.

Hoy tengo alborotada la lengua
Hoy tengo ganas de decir, a los cuatro vientos, esto que me arrulla el corazón
Hoy ando alborotada…



Carmen Pacheco
@Erotismo10
21 de noviembre de 2018

miércoles, 22 de agosto de 2018

HABITAS EN MI SER...





Dicen que los amores, con el tiempo, mejoran o desaparecen. A veces desaparecen y mejoran, en fin quién entiende este sentimiento ¿Suena algo extraño verdad?

Con el pasar del tiempo he aprendido que amor no es aquello que mantenemos preso en nuestra mente o aquel sentimiento que no nos deja respirar. Es probable que con la edad haya venido aceptando que la lucha porque te amen no es la mejor forma de sentirse enamorada.

¿Y qué es el amor? Su significado va cambiando según la edad que tengas. El amor a los quince no es el mismo que a los veintiuno. El de los treinta va madurando y te vuelves más previsiva. Llegan los cincuenta y sí, continúas buscando amor pero ya lo prefieres más a tu manera de ser. Es cuando empiezas a escribir una lista de lo que te gustaría que tuviese ése o esa por el que cambiarás tu comodidad, tu estilo de vida, el compartir tus secretos y aun así lo piensas muy seriamente.

Luego llegan los sesenta y no has vuelto a encontrar a es@ que te haga sentir las mariposas en el estómago. La sociedad nuestra piensan, que los y las sexagenarios deberían estar sentadas en una mecedora tejiendo o cuidando a los nietos y posiblemente ayudando a su hijo a llevar su casa, claro si te lo permiten y los hombres deben reunirse con los amigos, de su misma edad, en un parque o a jugar cartas, dominó y en el triste de los casos sentarse a cazar moscas, mientras tomas una siestecita boca abierta,  sin entender que mientras haya vida hay necesidades, anhelos, ESPERANZA. Esos sesenta se vuelven inciertos porque sabiendo lo que quieres, comprendes que ya no eres la jovencita de quince años o el mozo de la cuadra, que soñaba con ser feliz pero sigues esperando ese amor, que posiblemente ha estado en tu mente  y piensas que es poco probable que lo encuentres ya.

Es muy importante saber, que para cuando esa edad llegue debes tener algo más en tu mente que no sea sólo esperar a la o al elegid@. Tener algo que te haga entender que ahora es cuando vas a saber lo que es el verdadero amor. Encontrar una manera de estar en paz contigo, en todos los sentidos te hará ser una persona completa. Recordando que amaste, aunque hoy creas que no fueron los correctos pero AMASTE y eso es muy importante para que veas que el correr de tu vida estuvo llena de amor, sin importar qué tipo de amor tuviste.

Sentada ante esta página en blanco, entiendo que el amor no es sólo tener a alguien a tu lado. Que si amas al niño que hace bulla y altera tu tranquilidad, al hombre o mujer que aún sin pensar igual que tú, a pesar de todo eso lo amas o la amas. Cuando escuchas una melodía que te transporta a lugares imaginados o aquellos que viviste, quiere decir que el amor está en ti.

Amor es estar tranquila porque, aunque no lo sientas en tu carne sabes que deambula, día y noche por los rincones de tu alma. Amor es no pensarlo porque no se piensa lo que habita en tu ser.

Si hoy me preguntas qué es el amor te diría:
Amor no es recibir solamente, Amor es aprender a dar sin esperar nada a cambio y vivir cabalgado sobre esas cuatro letras, que al derecho y al revés te harán sentir de igual forma.




Carmen Pacheco
@Erotismo10
22 de agosto de 2018



domingo, 5 de agosto de 2018

QUÉ TONTA FUI…



Hoy estuviste muy cerca
Hoy fue la oportunidad de mi vida
Hoy tu aliento rozó mis pestañas
Hoy tus ojos prometieron amarme

La brisa trajo de regreso tu aroma
El cual conjugaba con el olor de las flores
Sin embargo no se confundían uno con el otro
Porque tú esencia olía a hombre enamorado.

Nuestros ojos se abrazaron
Las manos, cual mariposas aletearon al ritmo de la poesía
Ambos llevábamos la misma música por dentro
Acompañados de horas de silencio.

Prometí no emocionarme
Prometí ser recatada
Prometí mantener nuestros espacios
Prometí que no me verías enamorada.

Pero fue imposible, juro que me lo propuse
Mis ojos desobedecieron esa orden
Mi mente te saboreó como si fueras una tarta exquisita
Hasta que tu alma se colgó a la mía y compartimos los cabellos de un ángel.

Sólo prometo respetar tu decisión
Mantener mi cuerpo varios metros de distancia
Pero por favor no me pidas que no te haga mío
Cada vez que nuestras almas se encuentran.

Fui lenta, llegué a mi casa y me lo recriminé
Debí haberte tomado por el rostro y estampado este beso que muero por darte.
Oh! Mujer y que valiente, cómo pudiste perder esa oportunidad de sentir ese colibrí aletear sobre tu lengua.

Aunque no me vieras más, bien valía la pena
Rozar con la punta de mi lengua la tuya alborotada
Y sentir esa explosión de éxtasis por todo mi cuerpo
¿Que no sabría más de ti? eso qué importa, si eras mío una vez más.

Ese último beso que me diste, lo atesoré entre mis manos
Para luego guardarlo dentro del frasco de mi perfume
Y  así, todos los días, con cada gota de él,  sentir tus labios que saben a miel.







Carmen Pacheco
lasculpasylamuertedelamorii@hotmail.com
@Erotismo10
5 de agosto del 2018



miércoles, 25 de julio de 2018

ORGASMOS BAJO LA LLUVIA...




Era uno de esos días en que parecía que el cielo se caería. Había estado lloviendo a cántaros desde la noche anterior. Karla tenía que salir de madrugada para la entrevista de trabajo que, al fin, habían aceptado hacerle en esa empresa internacional, que tanto había esperando. No sabía cómo saldría de su casa, el meteorólogo informaba que seguiría lloviendo por veinticuatro horas más. No había podido dormir en toda la noche. Se había quedado organizando los documentos que llevaría a la entrevista. No quería que le faltaran detalles, que seguro pedirían.

Era la oportunidad de su vida. Había esperado por este empleo dos años. Se preparó como el que va para unas olimpíadas. No escatimó en seminarios, talleres, hasta aprendió el inglés comercial. Ya ella hablaba, fluidamente, ese idioma pero era necesario adentrarse en el tecnicismo que requería su futuro empleo.

Ya iban a dar las dos de la mañana y la lluvia no pensaba detenerse. Sentada con una taza de café en la mano pensaba en que no tendría su carro para el día siguiente. El muy condenado se le antojó reventársele la manguera del aire acondicionado o sería el sello, pensó. En fin fuera lo que fuera, la obligaba a irse en taxi. Ya había contactado a una línea, que no estaba tan lejos de su casa y habían quedado en mandarle un carro a las ocho de la mañana. Su cita sería a las once, así que le daría tiempo a desayunar y por la lluvia, podría ir poco a poco y llegar a buena hora.

Karla tenía un compañero, era un gato al que llamaba Bigotes. Lo había encontrado en una alcantarilla a punto de ahogarse, en un día como hoy, en que las nubes están ansiosas de descargar todo lo que llevan por dentro, sobre la faz de la tierra. Lo llamó así porque era tan pequeño, que lo único que sobresalía en él eran sus largos bigotes.

Bigotes se refugió en su regazo buscando calor y encendiendo su motor interno vibraba y ronroneaba dándole calor a sus piernas. Eso hizo que Karla se tranquilizara y dejara de pensar en cómo haría para llegar a la cita. Mientras le acariciaba el pelaje a Bigotes, alargó su brazo y colocó música relajante, que la llevó a tener un momento de tranquilidad interna.

Al fin decidió irse a la cama para ver si podía mecerse sobre la hamaca de la Luna y dormir un poco antes de que sonara el despertador.

A las seis sonó la alarma despertando a Karla de un solo salto que casi se cae de la cama. Se levantó, con sueño aún y fue a preparar café mientras se duchaba. Ya todo lo tenía listo. Se comió un sándwich con otra taza de café y se dispuso a esperar el taxi. Aún llovía y la temperatura había bajado bastante. Se apresuró a guardar una chaqueta por si aumentaba el frío.

El taxi llegó a las ocho en punto. El taxista se bajó con un paraguas enorme y ayudó a Karla a subir el maletín al carro, donde llevaba todas sus ideas que expondría a los entrevistadores ese día. Ya sentada en la parte de atrás, el conductor le da los buenos días y disponiéndose a poner el carro en movimiento, Karla le dice: -un momento, me parece conocida esa voz. ¿Acaso no es usted Francisco?- Al instante el hombre se voltea y sacándose el impermeable de la cabeza, se le queda viendo y le dice: -¿Acaso no eres Karla, mi Karlita? Y ambos asombrados por la casualidad se echaron a reír saludándose mutuamente. Mujer –le dice Francisco- pásate hacia adelante para que hablemos y así saber qué ha sido de ti en todos estos años. Karla sale rápido del carro con un periódico en la mano, tratando de taparse de la lluvia que caía a porrazos y se instala en la parte de adelante y riendo cierra la puerta.

Deja que te vea mejor y hace que voltee hacia él. Pero si estás más hermosa que nunca. Y tú estás igualito – le contesta ella. No quiso decirlo pero le pareció que seguía igual de buenmozo e interesante, ahora más por unas canitas que se asomaban sobre sus cienes.

En el camino se desparramó un aguacero de espanto y brinco. Venía con centellas y truenos. Había que guarecerse en algún lugar. Las calles se inundaban y tenían que salir del centro de la ciudad. Francisco poseía una casa en la parte más alta de la localidad y fue allí donde fueron a parar.

Ya Karla conocía el lugar. Le traía recuerdos de momentos muy gratos con Francisco.

Pensé que habías vendido la propiedad - le dijo. Para nada –le contesta Francisco. Esta casa fue de mis padres y hay muchos recuerdos de mi niñez. Además tengo otros recuerdos de una época de mi vida en que fui feliz y no lo sabía. Karla baja el rostro y hace como si no hubiese oído lo que dijo.

Aquí tengo comida y bebida por si esta lluvia se extiende, así que no te preocupes. Espero que no llueva más - le dice ella. Tengo una entrevista a las once de la mañana para el trabajo de mis sueños, tú sabes, el que siempre he esperado.

Me parece maravilloso pero si continúa este diluvio no creo que puedas llegar. Es más no creo que ellos puedan llegar a la cita porque esto está pasando en toda la ciudad. Vamos a tomarnos una buena taza de café y allí veremos que nos tiene deparado el clima hoy. Diciendo esto se fue a la cocina. Mientras movía los trastos buscando para hacer el café Karla lo ve moverse de un lado al otro y recordaba esos momentos en que pasaban días enteros en ese lugar, días de completa entrega. Francisco la atrapó mirándolo y sus ojos se abrazaron de recuerdos y ansias. Ella volteó la cara y disimuló estar observando cómo se formaba una piscina de agua en el patio de al lado.

Con todo preparado, se acercó ofreciéndole una taza que traía ese olor a café  recién colado. Allí se sentaron a hablar y a ponerse al día con sus vidas. Rieron y volvieron a tomar café varias veces, ambos eran amantes del café.

Llegó el medio día y la lluvia no amainaba, al contrario, el cielo se había tornado oscuro completamente y a lo lejos se apreciaban los centellazos que alumbraban el lugar, dando la impresión de un torneo con sables eléctricos, donde dos samuráis se baten en un duelo a muerte por el amor de una dama.

Bueno, dijo Francisco, dado que ni tú ni yo iremos a trabajar o alguna otra parte hoy, declaro abierto el bar y el restaurant porque hay hambre, ¿te parece?  Karla, riéndose, acepta el decreto y Francisco dice –habiendo quorum en lo solicitado y estando todos de acuerdo, se abre el bar y saca una botella de vino, del que sabe que a ella le gusta.

No salieron de la cocina era allí donde estaba la vida, donde se manejaba un calorcito especial, según decía Francisco. Le preparó un arroz a la marinera con ensalada que no tuvo más remedio que aplaudir tan maravillosa comida. Luego vino un Cointreau para hacer la digestión y siguieron con vino. Total el día no pintaba para otra cosa que para hablar y disfrutar de la compañía.

¿Te acuerdas Karla cuando veníamos en esos días de lluvia a esta casa? Fueron momentos muy agradables. Karla no quería entrar en esa conversación porque aún dolía el haberse separado. Francisco notó la incomodidad de Karla y levantando la copa brindó por el reencuentro. Así siguió una copa tras otra hasta que ya bailaban y cantaban. La cercanía se había hecho necesaria y los cuerpos ya se rosaban. En una de esas, Francisco la atrajo para que bailaran aquella melodía que siempre les había gustado en aquellos tiempos. Cuando pasó la mano por su cintura, las llamas del infierno se quedaron heladas del calor que despedían ambos cuerpos. Estaban uno frente al otro y sus alientos calentaban los labios del otro.

La casa tenía una planta superior y para acceder a ella había que subir por una escalera que quedaba del lado de afuera. En ese momento con el aguacero que se había desgajado sobre el lugar, caía cual cascada en plena selva. Fue allí que la llevó cuando al fin pudo capturar su boca con un beso profundo y ahogado en el te quiero, en el me muero por tenerte. Bajo los chorros de agua, se fueron sacando la vestimenta. A medida que eso pasaba sus manos acariciaban el cuerpo del otro. El agua les caía como un remanso de frescor para el calor que bullía de sus cuerpos. Sólo que no era suficiente para apagar esa hoguera que había permanecido encendida por mucho tiempo.

Karla lo atrae hacia su desnudez y coloca su rostro en sus gentiles senos, que con el frío del agua permanecían en una erección sublime. Él los besaba con tanta furia que dolía. Ella abierta a recibir la caricia tan esperada, lo fue bajando hasta dejarlo frente a esos labios ardientes que soñaban con un beso profundo y húmedo.

Francisco ya en la locura extrema la levantó por la cintura y la puso más arriba, donde estaba el descanso de la escalera y fue allí que la hizo suya, con una dulzura loca. Con su cuerpo le tapaba el borbotón de agua que le caía en el rostro. Alzó sus caderas y es cuando en un grito de éxtasis la penetra sintiendo el temblor de las carnes de Karla. Allí estuvieron un buen tiempo, ni el agua, ni el frío evitó que se amaran, como sólo ellos sabían.

De la tempestad llegó la calma y acurrucados uno junto al otro descansan de tanto anhelo, de tanta necesidad de tenerse. ¿Por qué se habían separada? ya eso no importaba. El destino los volvía a unir y muy dentro de ellos sabían que no podían permitirse el error de volverse a distanciar. Eran el uno para el otro. En eso pensaba Francisco cuando se volteó y vio el cuerpo desnudo de la mujer que siempre amó. La fiebre volvió a enajenarlo y las ganas renacieron como la flor que duerme en la noche y florece en el día. La fue despertando con caricias y besos. Al abrir los ojos Karla, se vio en la profundidad que había en los de Francisco y se volteó para amarlo nuevamente, intensamente en una sola respiración en un entrar y salir de su alma. Haciendo que no sólo ellos se adoraran, sino que en sus nuevos recuerdos pudieran alejar cualquier sentimiento negativo que hubiesen tenido ambos.

El alba apareció por la rendija de la ventana y los encontró en un solo abrazo. Karla se despierta cuando siente que su amado está listo para volver a hacerla sentir cómo se llega al cielo con un beso de los suyos.





Carmen Pacheco
@Erotismo10

25 de julio de 2018

martes, 19 de junio de 2018

EL DÍA AMANECIÓ HÚMEDO Y CALIENTE…





El barrio tranquilo amaneció
Los gatos se esconden para hacer el amor
El perro que vigiló busca dónde tirar sus huesos.
Cae la lluvia como polvo alucinógeno.


La brisa fría se cuela por mis cuencas
Me arrimo a su cuerpo y lo despierto
Su fuego se enciende como antorcha sedienta
Se voltea y me abrazo con sus piernas.


Comienzo a danzar sobre sus caderas
Respira agitado y me besa desesperado
Su boca baja cual gota en el espejo
Porosa y ansiosa de mí verso.


Ya su lengua juguetea cual gato indiscreto
Es la guerra campal del gato y el ratón
Sólo que este ratón se pliega
Y sumiso se entrega.


Se vuelve y me aprisiona con su peso
No importa si no respiro, total para qué sirve eso
Si la gracia y el ardor caminan cual errante por todo mi cuerpo
Jadeando arremete, cuando me ve rendida y entregada.


Se viene una vez, se viene dos veces
Es la magia de mi fuego que lo quema con ansias
Parece un loco, con los ojos desorbitados
Eso me encanta porque me siento deseada.


A lo lejos se oyen los gritos de  un imprudente desesperado
La mujer se le va y él no lo soporta
Le grita: Puta, Zorra, Cualquiera
Esas palabras me excitan y vuelvo por más.


Hoy amaneció oscuro, como quien silba entre nubes
Hoy el clima y yo nos hemos confabulado
Hoy él no saldrá 
Hoy gozará de mis confines húmedos y llameantes.







Carmen Pacheco
@Erotismo10
19 de junio de 2018


jueves, 31 de mayo de 2018

DE NIÑA A MUJER…




El camino de la vida se debe recorrer sin apresuramiento
El camino del amor se debe transitar profundamente
Al camino del olvido se le debe purgar de inmediato
Pero el camino a tu encuentro lo debes hacer orando.

En el andar de nuestras vidas encontraremos diversas distracciones
Si nos hubiesen mandado con una guía, bajo el brazo, cuando nacemos
Qué de cosas se evitarían, cuánto dolor nos ahorraríamos
Pero la realidad es otra y en el camino enderezamos las cargas.

Cuando un capullo se vuelve flor
Es la transición más bella y perfecta que existe
Lo mismo pasa cuando una niña se transforma en mujer
Creo que la naturaleza se regocija de placer

A veces no recuerdan haber vivido esa transición de buena manera
Faltaron  corazones que prepararan la adaptación a lo nuevo
La brusquedad del momento, no permitió saborear esa metamorfosis
La mujer afloró, cuando aún la niña permanecía virgen.

Pasa su vida en la espera de su príncipe
La realidad que le tocó en la ruleta de la vida
Deja muy lejos la añoranza de jugar con sus muñecas
Pero la cruel sociedad dicta que debe madurar de inmediato.

Guarda en un desván aquella muñeca de trapo
La que tantas veces la acompañó en esas noches de llanto
Hoy los ojos de tela y aserrín sollozan por estar sola
Mientras la niña acepta su cruel realidad.

Esta mañana amaneció dormida
Nadie la oyó revolotear por entre las flores
Hoy la mujer volvió a su capullo
Fue la niña quién amaneció yerta.





Carmen Pacheco
@Erotismo10
2 de junio de 2018


lunes, 28 de mayo de 2018

CÓMO EXORCIZAR UN BELLO AMOR...



Estamos cansados de oír “El tiempo lo cura todo” pero no nos dicen, cuánto dura ese tiempo. A veces se cruzan en nuestras vidas seres que traen algo que enseñarnos, siempre es así. Nadie se acerca a ti por mera casualidad, según, existen personas, idóneas para mostrarte lo que debes aprender.


En determinados momentos renegamos de tal y cual relación, porque nos resultó con cascos ligeros o es agresivo, mentirosa, inseguro, aburrida, cansón, etc., pero si lo pensamos en frío, esa persona llegó a tu vida para sanar algo, aprender que no eres pera de boxeo, que eres lo máximo, no mejor que los demás pero si eres un ser espléndido que se merece otro tipo de relación.También llegan para que sepas cómo convivir en pareja, cómo ser tolerante, flexible, paciente, en fin, llegan para ENSEÑARNOS que no somos la última Coca-Cola del desierto pero sí muy importantes en este universo. 


Entonces, en esos momentos no valoramos a la persona en cuestión y como no está de acuerdo con lo que cada uno quiere en su vida o creen “saber” lo que necesita en su vida, lo mandamos bien largo a…. la calle, para luego andar rumiando por entre los cuartos, calles, amigos, lo mal que nos fue con esa persona y lo solo que nos sentimos.


Han oído de personas que buscan lo que seguro tienen en sus casas, ese es el síndrome del “Pájaro Azul” No valoran lo que tienen y piensan que el mundo está en el derecho de darles la oportunidad de salir a buscar lo que, según, no le dan en su hogar para luego, al regresar encontrar, que siempre lo ha tenido cerca de ellos o ellas.


Ahora aquellos que no logran sacarse de sus mentes o almas esa relación, que para ell@s era maravillosa, eso es otra cosa. Los amigos te dicen “Piensa las cosas malas que te hizo” ¿y si todo fue bueno? ¿Si se comportó como todo un gentleman en la relación? Si te hizo sentir el ser más especial del mundo con sus atenciones, que gritaban lo maravilloso que se sentía junto a ti. Cómo hacer con este tipo de personas, que aunque el tiempo pasa, no logras exorcizarlo de tu ser y comienzas a preguntarle, -Si sabías que no era para siempre, si sabías que sería un subir a la cima por poco tiempo, si entendías que no sería una relación duradera por qué te comportaste como uno de los mejores amantes, tan perfecto que es difícil olvidarte. Debiste ser un cobarde, un embustero. Por qué me trataste bien y me miraste de esa forma. Esta es la ruptura más difícil porque es la que más cuesta sacudir de tu vida. Aquí el aprendizaje, imagino que es el desapego. Sólo que somos tan occidentales, tan latinos, tan de sangre caliente, que tenemos que llevar un luto largo, tomarnos, una que otra cerveza con los amigos, mientras cantamos alguna de esas canciones para el guayabo y es cuando, quizás, sólo quizás podamos abrir, definitivamente la puerta a ese pasión que se rehúsa a irse de tu piel y ver su espalda cuando se retira de tu vida, entendiendo que no existió tal afecto, sólo un estremecimiento de glándulas, lo demás lo creo tu necesidad de amar.


Es por eso que digo que, mientras esperamos que el tiempo cure las heridas deberíamos interiorizar el por qué nos involucramos con seres que no son los correctos en nuestro día a día. También existe ese otro dicho de que “Un clavo saca otro clavo” pero se convierte en una maraña de sentimientos. Te unes a otra persona, queriendo al anterior, no siendo honesto con ella o él y mucho menos contigo. Así es que seguimos deshojando margaritas mientras llega el o la correcta.


Somos seres de luz y de amor por lo que necesitamos aprender a amarnos a nosotros y luego al que está afuera, si queda algo.


¡Ese fue mi aprendizaje!





Carmen Pacheco
@Erotismo10
28 de mayo de 2018