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sábado, 27 de julio de 2019

HOY...






Hoy debo alejarme. Hoy las lágrimas están a flor de piel. Hoy tengo miedo de  seguir sintiendo más profundo de lo que ya concibo amarte. Hoy quiero dejarte a un lado de mi vida. Sentir que fuiste un ave de paso en ella y no voltear hacia atrás para que tu sonrisa no turbe mi decisión.

Hoy tengo el volumen alto en mi alma, no quiero oír mis pensamientos. Una lucha impera en mis adentros y ya casi me siento hablando con las aves que se cruzan en mi delirio. Hoy pido olvidarte.

Lamento y doy gracias a la vez porque este hoy dura hasta la media noche. Busco entre la brisa fuerzas, como un vicioso que no quiere volver a caer en esta inmoralidad de amarte. Hoy mi hermosa alma está añorando tu presencia y pidiendo no verte más.

Hoy, no sé quién soy…


Carmen Pacheco
@Erotismo10
27 de julio de 2019



viernes, 26 de julio de 2019

OJOS DE LLUVIA...





La luz se fue asfixiando, los músicos recogían sus instrumentos. El sol, en su parsimonia dejaba caer chispas brillantes sobre los presentes. Las gotas de lluvia desmaquillaban las risas de los rostros, sólo unos ojos grises acompañaban la tristeza del momento. 

Era alta y muy hermosa, sus amigos la llamaban Kate. En pocos días se había convertido en la alegría del Instituto. Su melena roja era sacudida por la fuerte brisa que azotaba su rostro. No se supo dónde llovía más fuerte, si en el jardín o en esos ojos tristes y nublados que se ahogaban en el silencio. Ya era una sombra que se desvanecía lentamente ante el vapor de la tierra. 

La vida había cobrado muy caro su derecho a amar. Ese día asistía a su propio funeral


Carmen Pacheco
lasculpasylamuertedelamorii@hotmail.com
26 de julio de 2019
@Erotismo10








domingo, 21 de abril de 2019

BRINDO MI AMOR AL UNIVERSO...



Hoy vengo a hablarles de un amor que se transmuta, que trasciende, que se une al amor Universal. Es ese amor que cubre al mendigo, al niño de la calle, al enfermo, al olvidado de la sociedad. Un amor para al blanco, para el negro, para el indio, para el enfermo, para el que sufre, para el que odia, para el que maldice. Un amor para el que olvida, para el que acusa, hiere, se aleja de Dios. Para el que no vela por sus padres, para el que agrede a su semejante. Brindo mi amor al niño olvidado, al viejo despreciado. A la mujer indefensa, al trovador sin palabras, al músico sin melodía.

Cómo hacer para convertir un amor terrenal por uno que abarque al mundo, mejor aún, al Universo entero.

Ofrezco el Prana que me da vida, para que junto a la respiración se convierta en amor puro y sincero. Sólo así, entendería dejar de amar a ese ser. Esperando que este sentimiento no haya sido en vano. Es como donar parte de mi alma para la felicidad del mundo. Posiblemente no alcance para tantos pero un granito de arena puede formar montañas.

Como dijo Fito Páez:
“¿Quién dijo que todo está perdido?
Yo vengo a ofrecer mi corazón
Tanta sangre que se llevó el río,
Yo vengo a ofrecer mi corazón”

Él y ella lograron traspasar la barrera del infinito, ya sus cuerpos no son lo importante, es el sentimiento que prevaleció y se transformó en algo sublime, más allá de todo entendimiento terrenal. Es el mar devolviendo a la tierra, las lágrimas y los sueños, que alguna vez fueron derramados en honor al amor y así, junto al Creador, conformar un nuevo ser

Es por eso, que hoy lanzo al viento, uno de los más hermosos sentimientos, el Amor, que en estos días, en que el mundo corre una suerte de odios, perdiéndose así la calidez de un beso, la fuerza de un abrazo y la dulzura de un te quiero, quizás aplaque los demonios desatados.

Es mejor que cubra la tierra haciendo brotar Nardos y Azucenas y que con ese aroma los hombres recuerden el verdadero sentimiento que nos hacía despertar con ganas de vivir…EL AMOR.

Carmen Pacheco
lasculpasylamuertedelamorii@hotmail.com
21 de abril del 2019

viernes, 1 de marzo de 2019

LA MUJER ESQUELETO SE ENAMORA...




Ella, cual alma en pena, aparece por entre las rendijas de sus ventanas, por debajo de los ramales polvorientos, por entre  los salientes de su tristeza y por las losas de su alma. Aunque tiene una sonrisa desolada, sus ojos dejan entrever la picardía de entonces.

Por entre sus huesos  corre la brisa del otoño, el inicio del invierno y aquella hermosa primavera que la hizo ser merecedora de los mejores elogios por su increíble belleza, por la que muchos se postraron ante ella, tan solo por una mirada de esos ojos color esmeralda.

Llegan, a lo lejos, revoloteando con el viento, unas notas musicales, que consiguen sacarle una mueca, como la de la Mona Liza, algo enigmática. Nadie la conoce, todos creen saber lo que siente, hasta llegan a emitir comentarios grotesco de su manera de ser.  Esa melodía, también trajo un dejo de tristeza haciendo que de repente resbalaran, por las cuencas de sus ojos, un par de lágrimas, que al desplomarse en el suelo se convirtieron en diamantes preciosos.

Sus huesos arden todas las noches a la espera de una caricia  o un te quiero. Se le puede observar caminando por entre el follaje verde de la montaña, alumbrando con el brillo de sus huesos el nacimiento de otro atardecer. Muy de vez en cuando se oye un grito desesperado en la oscuridad de la colina, siendo acompañado otro sonido crudo que hace el agua cuando cae cerca del hogar, donde pasa sus días sola. Los seres mitológicos, que allí habitan piensan que ha decidido terminar con su pesar pero es sólo el grito de un ser que trata de percibir la vibración de aquel, que un día la llenó de ilusión y esperanzas.

Era un domingo cálido, de esos que invitan a hacer el amor entre el sudor y la brisa. La mujer esqueleto sumergió sus huesos en el manantial cristalino esperando sacar las cenizas de aquel fuego que algún día quemó sus entrañas y así reducir  sus ganas de sentirse amada.

Esa noche, fortuitamente pasaba un caminante por esos lugares cuando vio una luz que atravesaba los confines del territorio. Se acercó y observó a la mujer más hermosa que jamás hubiese podido imaginar. La visión era alucinante. Su piel era morena y sedosa. El agua que le escurría desde su larga melena hacia su vientre, parecían gotas de cristal pues brillaban en todo el contorno de sus pechos  erguidos y sublimemente torneados. El caminante no se movió, y mucho menos se atrevió a respirar mientras observaba cómo esa alucinación  salía de las aguas dejando ver un pubis adornado de gotitas brillantes dando la impresión que era una gema preciosa. La mujer esqueleto mientras salía de las aguas sintió que un calor avasallante la invadía con un fuerte dolor en los huesos. No podía explicarse qué le pasaba, puede ser que la noche esté más fría hoy –pensó-. Pero de pronto observó a un hombre, que escondido por  entre los matorrales la espiaba muy quietamente. Se fue acercando a él y cuando lo tuvo cerca se le quedó mirando. Sus huesos comenzaron a temblar haciendo un ruido extraño era algo  que jamás había sentido la mujer esqueleto. El hombre no podía dejar de ver a semejante mujer que desnuda y sin ninguna clase de pudor, se acercó hacia él.

Sus cuerpos se juntaron lentamente, como dos locas babosas de un riachuelo. La mujer esqueleto lo sintió cálido y seguro permitiendo que se adentrara entre sus huesos. Él le acarició el rostro muy suavemente, mientras la mujer esqueleto lloraba dejando salir de sus vacías cuencas, perlas que iban a parar al suelo haciendo que florecieran flores hermosas en el lugar. Él se introdujo por entre su pelvis desnuda encontrando la calidez del fuego que había estado encendido esperando el momento para arropar al elegido de su corazón, ese el que le hiciera sentir el amor más profundo. Ya no hubo fuerza humana que pudiera separarlos. Y comenzaron a comerse a besos.  

La Mujer le mostraba los dientes blancos cual perlas. El disfrutaba acariciando sus senos voluptuosos y firmes. Lo que más quería era tomarlos entre sus manos y llevárselos a la boca, como el recién nacido que busca, desesperado, el alimento para su existencia. Los besaba  en el frenesí de un loco obsesionado. Sus manos bajaron a sus caderas encontrando esa hendidura maravillosa que lo llevaría a la gloria. Su pelvis hizo un ruido extraño mientras él le separaba el fémur con la intensión de anidarse en ese vacío que se producía. El sólo sentir, el roce de sus huesos con los suyos, hizo que explotara una chispa de energía que la invadió mientras se acercaba dejando preso a ese amor deseado. El rato que pasaron fue largo y extraño. Jamás mujer alguna le había hecho sentir tanto amor. Se entregó a ella sin importarle nada. Era la mujer que había esperado por siglos. Abrazándola la tumbó al suelo y en esa caricia de amor quedaron unidos para siempre. La mujer esqueleto resurgió de sus miserias para convertirse en un ser de la nada, amante y segura de que sus huesos serían acariciados y amados por largo tiempo.

Y así quedaron, enrocados eterna y húmedamente. A menos de un suspiro de tibio abrazo y de besos mustios…  


Carmen Pacheco
@Etrotismo10
Jueves 01 marzo 2019

jueves, 21 de febrero de 2019

DESDE MIS ADENTROS...




   
A veces me despierto pensando, no me haces falta, sonrío y me felicito por ese logro. Pero volteo y muy dentro de mí sale una vocecita que me dice “mentirosa, mueres por oler su perfume”

Enderezo el corazón acomodándolo por entre mis senos y levantando el mentón vuelvo a repetir “Hoy no te recuerdo”. Otra vez la vocecita aparece pero ahora con una estruendosa carcajada.

Me volteo y le digo, pero -qué es lo que esperas Manipulando mis decisiones del día-. ¿No ves que estoy dándole fuerza a este corazón que casi desvaría?

Esta vez se desliza por entre mis ojos y hace que vea mi reflejo en el espejo, mientras dice. Dímelo así, viéndonos a los ojos. ¿Es cierto que ya no lo recuerdas? Y bajando la mirada con vergüenza, le digo – tienes razón, aún sigue escondido por entre el caudal de mis venas. Es sólo que agarró otra vía y se ha sumergido por otros lugares de mi cuerpo y no lo percibo.

Silencioso navegas por mi torrente sanguíneo, con un sigilo tal que ni mis mejores radares te pueden detectar. Ahora vas por mi estómago, es lo que llamamos el mariposear del amor. Corriente abajo te agarras a mis trompas y te mantienes erguido y maravillado del poder que tiene ese lugar tan querido. Eres como uno de mis óvulos, que aunque haga el recorrido que le corresponde está seguro que nunca llegará ser fecundado. Pero qué importa mientras sigas navegando por entre mis profundidades y me colmes de vida y esperanza.

No sé si será esta suerte de ilusión que ahora vivo o mis años me llevan a reconocer cuando en verdad es amor lo que siento. Lo que importa es sentirte traspasar mis adentros, como si siempre hubieses formado parte de mis moléculas y células. 

Tú navegas en mí, con el permiso que te da mi Yo, con la seguridad de que eres el navegante más deseado que mar alguno haya  disfrutado. Al pasar por mis pulmones siento que el aire se renueva y mis bocanadas son profundas y excitantes. De un brinco saltas a mis labios y es cuando más necesidad tengo de un beso porque duermes sobre ellos y despiertas el recuerdo de aquel último que me diste y que jamás olvido.

Mi corazón da brincos de emoción porque sabe que muy pronto estarás abrazándolo con amor.

Y vuelves a empezar tu recorrido en mi humanidad y vuelvo a sentirte aún más y puedo gritarle al mundo que...

Te siento, cómo te siento.



Carmen Pacheco
21 febrero de 2019


domingo, 2 de diciembre de 2018

CÓMO DUELE LA AUSENCIA DE TUS BESOS...



Te encuentro bajo mis sábanas
Te percibo entre mis anhelos
Te mueves por dentro de mis querencias
Me estremezco  aún sin verte

Nadie sabe lo que siente
Todos lloran por un amor perdido
Sin darse cuenta que lo tuvieron en sus manos
Y que se les diluyó por entre sus miedos

Aquí estoy deshilvanando mis sueños
Cual gata que se enreda en la madeja
Trato de lanzarte al río
Pero te aferras y no te quejas

Mi vientre te ha sentido bailando una rumba flamenca
Tus castañuelas las he oído entre mis piernas
Toda tu música ha sido perfecta
Sólo que tú no te has dado cuenta.

Hoy visto de piel mi vida
De esa manera tus manos podrán irrumpir por cualquier rendija
Nada podrá oponerse a esta sensación
La vida fluye cual niño en pleno alumbramiento

Me siento a meditar y es tu aroma el que me seduce
Coloco mi mente en la nada y tus ojos resplandecen como estrellas
Retiro mis pensamientos y tu sonrisa envuelve mi alma

Sigo en el mismo resplandor de tu boca
Que si esto es pecado no me importa
Sólo quiero verme en ese tu ser que me disloca.




Carmen Pacheco
@Erotismo10
01 de diciembre de 2018


miércoles, 21 de noviembre de 2018

HOY TENGO ALBOROTADA EL ALMA...





Alguien me dijo:
“Me gustas como eres”
Y yo le contesté, a mí también, sobre todo cuando despiertan mi lengua, que alborotada dice todo lo que represo en el alma y se convierte en puente del ser, sentir y vivir de mi esperanza.

Hoy tengo alborotada la lengua
Hoy tengo ganas de decir, a los cuatro vientos, esto que me arrulla el corazón
Hoy ando alborotada…



Carmen Pacheco
@Erotismo10
21 de noviembre de 2018

domingo, 4 de noviembre de 2018

SERÁ EL MOMENTO DE DECIR ADIÓS...





Hoy no quiero esta melancolía
Hoy te siento con no saber qué hacer
No pretendo ser la que te ubique
No quiero dejar de decirte amor

Solo que es tal lo que por ti abrigo
Que me duele, en silencio, el alma desvelada
Sin querer, un manantial cristalino
Se desborda de las cuencas de mis ojos
Como cuando ha llovido en la cabecera de un río.

Y de mi interior sale una pena que no puedo describir
Quizás es la impotencia de no poder alcanzar lo que amo
Puede ser también el saber que camino por senderos sin salida
Y que el laberinto de mis sentimientos ahoga el camino para resurgir

También siento que debes estar solo con tus pensamientos y decisiones
Para que sepas, de una vez por todas, qué es lo que quieres en verdad
Será que llegué a tu vida para reforzar el sendero que crees debes seguir
O para mostrarte que por allí no está tu felicidad

En tus ojos navegan mis ilusiones y esperanzas
En tu boca, en tu boca duerme el fuego que enciendes cuando me besas
Ayer hablaste del no apego, hoy te siento revolotear por mi alma
Tratando de posarte en alguna rama de mis sentimientos
Ayer dijiste que se debe obviar los sentimientos mundanos
Hoy abrazas mi yo interno haciéndote más presente que nunca

Es necesario que te encuentres en la Verdad de tu vida
Qué pide, no tu cuerpo sino tu alma
Por qué le niegas a todo tu ser la alegría de sentir y de vivir
Sólo tú podrás solucionar ese vaivén de sentimientos

Que no es conmigo, qué se le va hacer
Sólo quiero que estés claro en lo que sientes
El amor no pone condiciones ni espera nada a cambio
Yo te amo y no sé cómo sacarte de mis adentros
Si me dices que tu camino es ése y que estás seguro de ello
Será suficiente para mí y trataré de verte como un simple amigo.

Solo recuerda que este corazón palpita por el tuyo
Y que para bien o para mal, el que te alejes o no
Ese colibrí revoloteará siempre a tu alrededor
Recordándote que en algún lugar del mundo
Alguien te amo.



Carmen Pacheco
lasculpasylamuertedelamorii@hotmail.com
@Erotismo10
4 de noviembre de 2018









martes, 16 de octubre de 2018

GOTAS DE AMOR...






Amaneciendo en la laguna de tus ojos
Cual plato limpio y claro
reflejando este amor como la lluvia
En pequeñitas gotas del rocío.

Que no estás aquí, qué importa
Si nazco cada vez que te pienso
Si vibro cada vez que te recuerdo
Quién dijo que tenías que estar presente
Si eres el rayito de sol que siento
Cada vez que te respiro…




Carmen Pacheco
@Erotismo10
16 de octubre de 2018
  



miércoles, 29 de agosto de 2018

YOU ARE MY ATTACHMENT...




Woman with round hips
Woman with well-shaped legs
How not to have you of attachment
If when you open them, I lose myself.

Woman with fire belly
Woman with juicy lips
How I'm not going to love you
If I die for that intimate embrace.

Magical waist woman
Woman that you move like zarandillo
How I will not want to attach to your body
If you raise my soul when I feel you

Generous breasts woman
With those you had to feeds her baby some time ago
How I will not enjoy them
If I just drink from them, I feel like I renew myself

Woman with a great mouth
Pearl tooth woman
Woman biting when excited
How can I not eat them if you take me to glory with them?

Woman with brown eyes
Woman with flirty eyelashes
Woman you naked me while looking
How I not kiss them if reflect to me on them?

Oh woman of my attachments
Oh woman of my loves
How I'm not going to wish you
If you are life itself coupled with my mistakes...


Carmen Pacheco
lasculpasylamuertedelamorii@hotmail.com
@ Eroticism10
August 29, 2018

ERES MI APEGO...





Mujer de caderas redondas
Mujer de piernas torneadas
Cómo no tenerte apego
Si cuando las abres me pierdo.

Mujer de vientre de fuego
Mujer de labios jugosos
Cómo no voy a quererte
Si muero por ese abrazo íntimo.

Mujer de mágica cintura
Mujer que te mueves cual zarandillo
Cómo no voy a querer asirte a mi cuerpo
Si me elevas el alma cuando te siento

Mujer de senos generosos
Con los que diste de mamar hace algún tiempo
Cómo no voy a disfrutarlos
Si solo beber de ellos, siento que me renuevo.

Mujer de boca grandiosa
Mujer de dientes de perla
Mujer que muerde cuando está excitada
Cómo no voy a comérmelos si con ellos me llevas a la gloria

Mujer de ojos marrones
Mujer de pestañas coquetas
Mujer que desnudas al mirar
Cómo no voy a besarlos si en ellos me reflejo.

Oh mujer de mis apegos
Oh mujer de mis amores
Cómo no voy a desearte
Si eres la vida misma aunada a mis errores…




Carmen Pacheco
@Erotismo10

29 de agosto de 2018

miércoles, 22 de agosto de 2018

HABITAS EN MI SER...





Dicen que los amores, con el tiempo, mejoran o desaparecen. A veces desaparecen y mejoran, en fin quién entiende este sentimiento ¿Suena algo extraño verdad?

Con el pasar del tiempo he aprendido que amor no es aquello que mantenemos preso en nuestra mente o aquel sentimiento que no nos deja respirar. Es probable que con la edad haya venido aceptando que la lucha porque te amen no es la mejor forma de sentirse enamorada.

¿Y qué es el amor? Su significado va cambiando según la edad que tengas. El amor a los quince no es el mismo que a los veintiuno. El de los treinta va madurando y te vuelves más previsiva. Llegan los cincuenta y sí, continúas buscando amor pero ya lo prefieres más a tu manera de ser. Es cuando empiezas a escribir una lista de lo que te gustaría que tuviese ése o esa por el que cambiarás tu comodidad, tu estilo de vida, el compartir tus secretos y aun así lo piensas muy seriamente.

Luego llegan los sesenta y no has vuelto a encontrar a es@ que te haga sentir las mariposas en el estómago. La sociedad nuestra piensan, que los y las sexagenarios deberían estar sentadas en una mecedora tejiendo o cuidando a los nietos y posiblemente ayudando a su hijo a llevar su casa, claro si te lo permiten y los hombres deben reunirse con los amigos, de su misma edad, en un parque o a jugar cartas, dominó y en el triste de los casos sentarse a cazar moscas, mientras tomas una siestecita boca abierta,  sin entender que mientras haya vida hay necesidades, anhelos, ESPERANZA. Esos sesenta se vuelven inciertos porque sabiendo lo que quieres, comprendes que ya no eres la jovencita de quince años o el mozo de la cuadra, que soñaba con ser feliz pero sigues esperando ese amor, que posiblemente ha estado en tu mente  y piensas que es poco probable que lo encuentres ya.

Es muy importante saber, que para cuando esa edad llegue debes tener algo más en tu mente que no sea sólo esperar a la o al elegid@. Tener algo que te haga entender que ahora es cuando vas a saber lo que es el verdadero amor. Encontrar una manera de estar en paz contigo, en todos los sentidos te hará ser una persona completa. Recordando que amaste, aunque hoy creas que no fueron los correctos pero AMASTE y eso es muy importante para que veas que el correr de tu vida estuvo llena de amor, sin importar qué tipo de amor tuviste.

Sentada ante esta página en blanco, entiendo que el amor no es sólo tener a alguien a tu lado. Que si amas al niño que hace bulla y altera tu tranquilidad, al hombre o mujer que aún sin pensar igual que tú, a pesar de todo eso lo amas o la amas. Cuando escuchas una melodía que te transporta a lugares imaginados o aquellos que viviste, quiere decir que el amor está en ti.

Amor es estar tranquila porque, aunque no lo sientas en tu carne sabes que deambula, día y noche por los rincones de tu alma. Amor es no pensarlo porque no se piensa lo que habita en tu ser.

Si hoy me preguntas qué es el amor te diría:
Amor no es recibir solamente, Amor es aprender a dar sin esperar nada a cambio y vivir cabalgado sobre esas cuatro letras, que al derecho y al revés te harán sentir de igual forma.




Carmen Pacheco
@Erotismo10
22 de agosto de 2018



miércoles, 25 de julio de 2018

ORGASMOS BAJO LA LLUVIA...




Era uno de esos días en que parecía que el cielo se caería. Había estado lloviendo a cántaros desde la noche anterior. Karla tenía que salir de madrugada para la entrevista de trabajo que, al fin, habían aceptado hacerle en esa empresa internacional, que tanto había esperando. No sabía cómo saldría de su casa, el meteorólogo informaba que seguiría lloviendo por veinticuatro horas más. No había podido dormir en toda la noche. Se había quedado organizando los documentos que llevaría a la entrevista. No quería que le faltaran detalles, que seguro pedirían.

Era la oportunidad de su vida. Había esperado por este empleo dos años. Se preparó como el que va para unas olimpíadas. No escatimó en seminarios, talleres, hasta aprendió el inglés comercial. Ya ella hablaba, fluidamente, ese idioma pero era necesario adentrarse en el tecnicismo que requería su futuro empleo.

Ya iban a dar las dos de la mañana y la lluvia no pensaba detenerse. Sentada con una taza de café en la mano pensaba en que no tendría su carro para el día siguiente. El muy condenado se le antojó reventársele la manguera del aire acondicionado o sería el sello, pensó. En fin fuera lo que fuera, la obligaba a irse en taxi. Ya había contactado a una línea, que no estaba tan lejos de su casa y habían quedado en mandarle un carro a las ocho de la mañana. Su cita sería a las once, así que le daría tiempo a desayunar y por la lluvia, podría ir poco a poco y llegar a buena hora.

Karla tenía un compañero, era un gato al que llamaba Bigotes. Lo había encontrado en una alcantarilla a punto de ahogarse, en un día como hoy, en que las nubes están ansiosas de descargar todo lo que llevan por dentro, sobre la faz de la tierra. Lo llamó así porque era tan pequeño, que lo único que sobresalía en él eran sus largos bigotes.

Bigotes se refugió en su regazo buscando calor y encendiendo su motor interno vibraba y ronroneaba dándole calor a sus piernas. Eso hizo que Karla se tranquilizara y dejara de pensar en cómo haría para llegar a la cita. Mientras le acariciaba el pelaje a Bigotes, alargó su brazo y colocó música relajante, que la llevó a tener un momento de tranquilidad interna.

Al fin decidió irse a la cama para ver si podía mecerse sobre la hamaca de la Luna y dormir un poco antes de que sonara el despertador.

A las seis sonó la alarma despertando a Karla de un solo salto que casi se cae de la cama. Se levantó, con sueño aún y fue a preparar café mientras se duchaba. Ya todo lo tenía listo. Se comió un sándwich con otra taza de café y se dispuso a esperar el taxi. Aún llovía y la temperatura había bajado bastante. Se apresuró a guardar una chaqueta por si aumentaba el frío.

El taxi llegó a las ocho en punto. El taxista se bajó con un paraguas enorme y ayudó a Karla a subir el maletín al carro, donde llevaba todas sus ideas que expondría a los entrevistadores ese día. Ya sentada en la parte de atrás, el conductor le da los buenos días y disponiéndose a poner el carro en movimiento, Karla le dice: -un momento, me parece conocida esa voz. ¿Acaso no es usted Francisco?- Al instante el hombre se voltea y sacándose el impermeable de la cabeza, se le queda viendo y le dice: -¿Acaso no eres Karla, mi Karlita? Y ambos asombrados por la casualidad se echaron a reír saludándose mutuamente. Mujer –le dice Francisco- pásate hacia adelante para que hablemos y así saber qué ha sido de ti en todos estos años. Karla sale rápido del carro con un periódico en la mano, tratando de taparse de la lluvia que caía a porrazos y se instala en la parte de adelante y riendo cierra la puerta.

Deja que te vea mejor y hace que voltee hacia él. Pero si estás más hermosa que nunca. Y tú estás igualito – le contesta ella. No quiso decirlo pero le pareció que seguía igual de buenmozo e interesante, ahora más por unas canitas que se asomaban sobre sus cienes.

En el camino se desparramó un aguacero de espanto y brinco. Venía con centellas y truenos. Había que guarecerse en algún lugar. Las calles se inundaban y tenían que salir del centro de la ciudad. Francisco poseía una casa en la parte más alta de la localidad y fue allí donde fueron a parar.

Ya Karla conocía el lugar. Le traía recuerdos de momentos muy gratos con Francisco.

Pensé que habías vendido la propiedad - le dijo. Para nada –le contesta Francisco. Esta casa fue de mis padres y hay muchos recuerdos de mi niñez. Además tengo otros recuerdos de una época de mi vida en que fui feliz y no lo sabía. Karla baja el rostro y hace como si no hubiese oído lo que dijo.

Aquí tengo comida y bebida por si esta lluvia se extiende, así que no te preocupes. Espero que no llueva más - le dice ella. Tengo una entrevista a las once de la mañana para el trabajo de mis sueños, tú sabes, el que siempre he esperado.

Me parece maravilloso pero si continúa este diluvio no creo que puedas llegar. Es más no creo que ellos puedan llegar a la cita porque esto está pasando en toda la ciudad. Vamos a tomarnos una buena taza de café y allí veremos que nos tiene deparado el clima hoy. Diciendo esto se fue a la cocina. Mientras movía los trastos buscando para hacer el café Karla lo ve moverse de un lado al otro y recordaba esos momentos en que pasaban días enteros en ese lugar, días de completa entrega. Francisco la atrapó mirándolo y sus ojos se abrazaron de recuerdos y ansias. Ella volteó la cara y disimuló estar observando cómo se formaba una piscina de agua en el patio de al lado.

Con todo preparado, se acercó ofreciéndole una taza que traía ese olor a café  recién colado. Allí se sentaron a hablar y a ponerse al día con sus vidas. Rieron y volvieron a tomar café varias veces, ambos eran amantes del café.

Llegó el medio día y la lluvia no amainaba, al contrario, el cielo se había tornado oscuro completamente y a lo lejos se apreciaban los centellazos que alumbraban el lugar, dando la impresión de un torneo con sables eléctricos, donde dos samuráis se baten en un duelo a muerte por el amor de una dama.

Bueno, dijo Francisco, dado que ni tú ni yo iremos a trabajar o alguna otra parte hoy, declaro abierto el bar y el restaurant porque hay hambre, ¿te parece?  Karla, riéndose, acepta el decreto y Francisco dice –habiendo quorum en lo solicitado y estando todos de acuerdo, se abre el bar y saca una botella de vino, del que sabe que a ella le gusta.

No salieron de la cocina era allí donde estaba la vida, donde se manejaba un calorcito especial, según decía Francisco. Le preparó un arroz a la marinera con ensalada que no tuvo más remedio que aplaudir tan maravillosa comida. Luego vino un Cointreau para hacer la digestión y siguieron con vino. Total el día no pintaba para otra cosa que para hablar y disfrutar de la compañía.

¿Te acuerdas Karla cuando veníamos en esos días de lluvia a esta casa? Fueron momentos muy agradables. Karla no quería entrar en esa conversación porque aún dolía el haberse separado. Francisco notó la incomodidad de Karla y levantando la copa brindó por el reencuentro. Así siguió una copa tras otra hasta que ya bailaban y cantaban. La cercanía se había hecho necesaria y los cuerpos ya se rosaban. En una de esas, Francisco la atrajo para que bailaran aquella melodía que siempre les había gustado en aquellos tiempos. Cuando pasó la mano por su cintura, las llamas del infierno se quedaron heladas del calor que despedían ambos cuerpos. Estaban uno frente al otro y sus alientos calentaban los labios del otro.

La casa tenía una planta superior y para acceder a ella había que subir por una escalera que quedaba del lado de afuera. En ese momento con el aguacero que se había desgajado sobre el lugar, caía cual cascada en plena selva. Fue allí que la llevó cuando al fin pudo capturar su boca con un beso profundo y ahogado en el te quiero, en el me muero por tenerte. Bajo los chorros de agua, se fueron sacando la vestimenta. A medida que eso pasaba sus manos acariciaban el cuerpo del otro. El agua les caía como un remanso de frescor para el calor que bullía de sus cuerpos. Sólo que no era suficiente para apagar esa hoguera que había permanecido encendida por mucho tiempo.

Karla lo atrae hacia su desnudez y coloca su rostro en sus gentiles senos, que con el frío del agua permanecían en una erección sublime. Él los besaba con tanta furia que dolía. Ella abierta a recibir la caricia tan esperada, lo fue bajando hasta dejarlo frente a esos labios ardientes que soñaban con un beso profundo y húmedo.

Francisco ya en la locura extrema la levantó por la cintura y la puso más arriba, donde estaba el descanso de la escalera y fue allí que la hizo suya, con una dulzura loca. Con su cuerpo le tapaba el borbotón de agua que le caía en el rostro. Alzó sus caderas y es cuando en un grito de éxtasis la penetra sintiendo el temblor de las carnes de Karla. Allí estuvieron un buen tiempo, ni el agua, ni el frío evitó que se amaran, como sólo ellos sabían.

De la tempestad llegó la calma y acurrucados uno junto al otro descansan de tanto anhelo, de tanta necesidad de tenerse. ¿Por qué se habían separada? ya eso no importaba. El destino los volvía a unir y muy dentro de ellos sabían que no podían permitirse el error de volverse a distanciar. Eran el uno para el otro. En eso pensaba Francisco cuando se volteó y vio el cuerpo desnudo de la mujer que siempre amó. La fiebre volvió a enajenarlo y las ganas renacieron como la flor que duerme en la noche y florece en el día. La fue despertando con caricias y besos. Al abrir los ojos Karla, se vio en la profundidad que había en los de Francisco y se volteó para amarlo nuevamente, intensamente en una sola respiración en un entrar y salir de su alma. Haciendo que no sólo ellos se adoraran, sino que en sus nuevos recuerdos pudieran alejar cualquier sentimiento negativo que hubiesen tenido ambos.

El alba apareció por la rendija de la ventana y los encontró en un solo abrazo. Karla se despierta cuando siente que su amado está listo para volver a hacerla sentir cómo se llega al cielo con un beso de los suyos.





Carmen Pacheco
@Erotismo10

25 de julio de 2018