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sábado, 27 de julio de 2019

HOY...






Hoy debo alejarme. Hoy las lágrimas están a flor de piel. Hoy tengo miedo de  seguir sintiendo más profundo de lo que ya concibo amarte. Hoy quiero dejarte a un lado de mi vida. Sentir que fuiste un ave de paso en ella y no voltear hacia atrás para que tu sonrisa no turbe mi decisión.

Hoy tengo el volumen alto en mi alma, no quiero oír mis pensamientos. Una lucha impera en mis adentros y ya casi me siento hablando con las aves que se cruzan en mi delirio. Hoy pido olvidarte.

Lamento y doy gracias a la vez porque este hoy dura hasta la media noche. Busco entre la brisa fuerzas, como un vicioso que no quiere volver a caer en esta inmoralidad de amarte. Hoy mi hermosa alma está añorando tu presencia y pidiendo no verte más.

Hoy, no sé quién soy…


Carmen Pacheco
@Erotismo10
27 de julio de 2019



domingo, 21 de abril de 2019

BRINDO MI AMOR AL UNIVERSO...



Hoy vengo a hablarles de un amor que se transmuta, que trasciende, que se une al amor Universal. Es ese amor que cubre al mendigo, al niño de la calle, al enfermo, al olvidado de la sociedad. Un amor para al blanco, para el negro, para el indio, para el enfermo, para el que sufre, para el que odia, para el que maldice. Un amor para el que olvida, para el que acusa, hiere, se aleja de Dios. Para el que no vela por sus padres, para el que agrede a su semejante. Brindo mi amor al niño olvidado, al viejo despreciado. A la mujer indefensa, al trovador sin palabras, al músico sin melodía.

Cómo hacer para convertir un amor terrenal por uno que abarque al mundo, mejor aún, al Universo entero.

Ofrezco el Prana que me da vida, para que junto a la respiración se convierta en amor puro y sincero. Sólo así, entendería dejar de amar a ese ser. Esperando que este sentimiento no haya sido en vano. Es como donar parte de mi alma para la felicidad del mundo. Posiblemente no alcance para tantos pero un granito de arena puede formar montañas.

Como dijo Fito Páez:
“¿Quién dijo que todo está perdido?
Yo vengo a ofrecer mi corazón
Tanta sangre que se llevó el río,
Yo vengo a ofrecer mi corazón”

Él y ella lograron traspasar la barrera del infinito, ya sus cuerpos no son lo importante, es el sentimiento que prevaleció y se transformó en algo sublime, más allá de todo entendimiento terrenal. Es el mar devolviendo a la tierra, las lágrimas y los sueños, que alguna vez fueron derramados en honor al amor y así, junto al Creador, conformar un nuevo ser

Es por eso, que hoy lanzo al viento, uno de los más hermosos sentimientos, el Amor, que en estos días, en que el mundo corre una suerte de odios, perdiéndose así la calidez de un beso, la fuerza de un abrazo y la dulzura de un te quiero, quizás aplaque los demonios desatados.

Es mejor que cubra la tierra haciendo brotar Nardos y Azucenas y que con ese aroma los hombres recuerden el verdadero sentimiento que nos hacía despertar con ganas de vivir…EL AMOR.

Carmen Pacheco
lasculpasylamuertedelamorii@hotmail.com
21 de abril del 2019

miércoles, 22 de agosto de 2018

HABITAS EN MI SER...





Dicen que los amores, con el tiempo, mejoran o desaparecen. A veces desaparecen y mejoran, en fin quién entiende este sentimiento ¿Suena algo extraño verdad?

Con el pasar del tiempo he aprendido que amor no es aquello que mantenemos preso en nuestra mente o aquel sentimiento que no nos deja respirar. Es probable que con la edad haya venido aceptando que la lucha porque te amen no es la mejor forma de sentirse enamorada.

¿Y qué es el amor? Su significado va cambiando según la edad que tengas. El amor a los quince no es el mismo que a los veintiuno. El de los treinta va madurando y te vuelves más previsiva. Llegan los cincuenta y sí, continúas buscando amor pero ya lo prefieres más a tu manera de ser. Es cuando empiezas a escribir una lista de lo que te gustaría que tuviese ése o esa por el que cambiarás tu comodidad, tu estilo de vida, el compartir tus secretos y aun así lo piensas muy seriamente.

Luego llegan los sesenta y no has vuelto a encontrar a es@ que te haga sentir las mariposas en el estómago. La sociedad nuestra piensan, que los y las sexagenarios deberían estar sentadas en una mecedora tejiendo o cuidando a los nietos y posiblemente ayudando a su hijo a llevar su casa, claro si te lo permiten y los hombres deben reunirse con los amigos, de su misma edad, en un parque o a jugar cartas, dominó y en el triste de los casos sentarse a cazar moscas, mientras tomas una siestecita boca abierta,  sin entender que mientras haya vida hay necesidades, anhelos, ESPERANZA. Esos sesenta se vuelven inciertos porque sabiendo lo que quieres, comprendes que ya no eres la jovencita de quince años o el mozo de la cuadra, que soñaba con ser feliz pero sigues esperando ese amor, que posiblemente ha estado en tu mente  y piensas que es poco probable que lo encuentres ya.

Es muy importante saber, que para cuando esa edad llegue debes tener algo más en tu mente que no sea sólo esperar a la o al elegid@. Tener algo que te haga entender que ahora es cuando vas a saber lo que es el verdadero amor. Encontrar una manera de estar en paz contigo, en todos los sentidos te hará ser una persona completa. Recordando que amaste, aunque hoy creas que no fueron los correctos pero AMASTE y eso es muy importante para que veas que el correr de tu vida estuvo llena de amor, sin importar qué tipo de amor tuviste.

Sentada ante esta página en blanco, entiendo que el amor no es sólo tener a alguien a tu lado. Que si amas al niño que hace bulla y altera tu tranquilidad, al hombre o mujer que aún sin pensar igual que tú, a pesar de todo eso lo amas o la amas. Cuando escuchas una melodía que te transporta a lugares imaginados o aquellos que viviste, quiere decir que el amor está en ti.

Amor es estar tranquila porque, aunque no lo sientas en tu carne sabes que deambula, día y noche por los rincones de tu alma. Amor es no pensarlo porque no se piensa lo que habita en tu ser.

Si hoy me preguntas qué es el amor te diría:
Amor no es recibir solamente, Amor es aprender a dar sin esperar nada a cambio y vivir cabalgado sobre esas cuatro letras, que al derecho y al revés te harán sentir de igual forma.




Carmen Pacheco
@Erotismo10
22 de agosto de 2018



lunes, 12 de marzo de 2018

UN CUERPO ARDE…




Vuelve el calor y tu cuerpo se afiebra
Gotas de sudor resbalan por tu cintura
Y lentamente se depositan en tu sexo
Las caderas bailan al ritmo de esas ansias.

Sólo hay un ventilador
Él mueve el poco aire que entra por la ventana
Las cortinas apenas se agitan
Necesitas sentir su cuerpo.

Mari Carmen tiene visita
Su música entra por las rendijas de la puerta
Se la oye reír y cantar
Esta noche ella será la idolatrada.

No puedes evitarlo hierves de pasión
Quieres  calmar esta sed
Sólo existe una manera
No hay otra cosa que hacer.

Una ducha de agua fría liberará el calor
El vapor no se hace esperar
Y cual hoya de presión
Desata estas ansias que tienes de sentir.








Carmen Pacheco
@Erotismo10
12 de marzo de 2018



martes, 14 de noviembre de 2017

OH, POBRE DE TI...






Oh! Pobre de aquellos, que lloran un amor que no muere

Pobre de aquellos, que se empecinan en ir contra toda cordura

Pobre de aquellos, que vagan silentes por el camino de lo correcto

Pobre de aquellos, que mantienen un manantial de angustias
como el cuento de nunca acabar.

Pobre de aquellos, que aman en silencio

Pobre de aquel, que confía en el tiempo

Pobre de aquel, que espera lo imposible

Pobre de aquel, que fue herido de amor 
En lo más profundo de él.

Oh! Pobre de aquel, que percibe el aroma
de esa alma sin importar dónde está.

Oh! pobre de Ti...







Carmen Pacheco
14 de noviembre de 2017


lunes, 23 de octubre de 2017

AYER TE HICE MÍA...






Era una tarde soleada. Habían pronosticado vientos con cielos nublados. El sol no hizo caso de las predicciones y de igual manera mantenía el ambiente cálido e iluminado.

Caminaba por el boulevard de San Mariño, cuando vi a una mujer que se tongoneaba al son de su propio ritmo. Su falda, suave cual ala de mariposa se pegaba a sus cadera dejando ver unas redondeadas nalgas, que al meneo fuerte de su vaivén, hacían una danza cual tambores en plena jungla, ¡tras, tras, tras, tras! Era una delicia la vista que se me ofrecía en ese momento pero tenía que cruzar hacia otra esquina para dirigirme al lugar de encuentro con unos amigos. De repente, un fuerte ventarrón azotó los pliegues de su falda y ésta comenzó a ondear locamente, cual bandera al viento. Llevabas unas cajas en tus manos y no supiste qué hacer en el momento. La escena se había convertido en una experiencia mágica y sexual. Pude ver tus delicadas bragas que hacían juego con tu blusa. Eran de un encaje negro, muy fino, que enmarcaban exquisitamente la redondez de tu joya.

Seguías indecisa, si soltar las cajas o agarrarte la falda. Dabas vueltas en el sitio y de esa forma reparé en tus piernas torneadas y de delicada piel, que se me antojaron como las de una amazona, fuertes y delineadas. Estaba seguro que aguantarían una embestida de este brioso corcel.

Al fin decidiste soltar las cajas y con el rostro cual grana por la pena de saberte observada agarraste la inquieta pieza y pusiste tus manos alrededor de tus piernas. En ese momento te amé.

Pensé –Qué lástima, me hubiese gustado seguir viéndote pelear contra el viento- cuando de repente una bocanada de aire caliente pasó atropelladamente al raz del piso dejándose colar por entre tus piernas e inmediatamente, con la cara descompuesta de delirio, diste paso a la sensación que éste aire te dejaba. Fue como si una boca hubiese subido a tus cordilleras e hiciera que todo tu ser se espigara de placer. Ya tus manos tocaban esos senos exquisitos cual palomas que desean volar, y sin recordar dónde estabas, te deleitaste con la suave y cálida sensación que te otorgó ese fogonazo de brisa. Yo, había quedado perplejo con la escena que tenía frente a mí. No daba crédito de lo que era partícipe en ese momento. Mis ganas de hombre se elevaron cual gallo en pleno amanecer. Quería abrazarte y besar esos labios carnosos, que estaban en medio de la calle obsequiándose al primero que los atrapara. ¡Mujer que ganas tenía de hacerte mía! Pero todo pasó tan rápido como empezó. Agarraste tus cajas y seguiste caminando como si no hubiese pasado nada. Mientras yo, tras de ti, me moría de deseos por tenerte. Jamás supiste de mi angustia, de mi pena. Sólo si llegases a leer estas letras, te identificarías con ellas.

Corrí a mi casa y sin saludar entre al baño, con tu imagen en mi mente. Di rienda suelta a mis deseos y por un momento te tuve de pie a cabeza. Tu falda la hice mía. De de tus senos brotaron lirios y claveles.  Mayor fue mi sentir, cuando caí preso de mis fantasías y deseos, los cuales me llevaron a probar esa miel dorada que corría por entre tus piernas. Fue una delicia lo que viví, hasta que comprendí que tú no sabrás lo que hicieron tu falda y el viento con estas ganas de hacerte mía.


Carmen Pacheco
@Erotismo10
23 de octubre de 2017



domingo, 17 de septiembre de 2017

EL TIEMPO…







Sólo el tiempo
Con su infinita sabiduría
Hará que lo encuentre
Vida mía.


Sólo el alma
Reconoce a otra alma
Sólo Dios
Nos pondrá en sintonía.

No importa que pase la cosecha
No importa que no lo haya besado
Mis manos casi vuelan hacia usted
Pero entiendo, que el momento no ha llegado.

Si mi piel se arrugase
Y su cabello se cubriese de nieve
Y no hubiésemos vivido nuestro momento
Tenga presente, que ni el tiempo
En su sabiduría eterna
Podrá hacer que lo olvide, vida mía.



Carmen Pacheco
@Erotismo10
17 de septiembre de 2017
Autor Foto: Maryna Fatseyeva

domingo, 25 de junio de 2017

ESTA NOCHE TE QUIERO MÍA...







Esta noche quiero acariciarte.
Justo al terminar las doce campanadas.
Sólo te pido que me esperes con ese camisón tejido.
Disculpa tienes razón soy un bruto en mis palabras.
Quiero que me esperes medio desnuda.
Que tus pechos estén erizados por el frío de la noche.
Que tu boca guarde el último sorbo de vino.
Para que al besarte, su calor ruede lentamente por mi garganta.
Y de esa forma sentir el arañar de tus uñas
Y el deleite de tus besos.

Esta noche quiero encontrarte desnuda.
Con tus piernas abiertas a mis deseos.
Con tus labios sedientos de mis entrañas.
Con la luna iluminando tus pezones.

Esta noche te quiero mía…





Carmen Pacheco
@Erotismo10
25 de junio de 2017
#Love, #sex, #Prohibited, #Couple, #Intense, #Sad, #Guilty, #Lover, #Death, #Gay, #Fear, #Europe, #Asia #África

jueves, 22 de junio de 2017

AMOR DE OTRA GALAXIA...






Estoy de acuerdo, en que todos en este planeta andan buscando la persona perfecta o ideal para compartir sus vidas. Nadie puede decir que ese tipo de expectativas les resbala por el perfil de la indiferencia. Esas personas son, en mi opinión, completamente hipócritas y disculpen mi forma de etiquetarlos pero todos en esta vida necesitan amar y que los amen. Creo que estamos de acuerdo en eso.

A quién no le gusta estar con esa persona que lee tus pensamientos y si no ha hecho el curso de telepatía por lo menos está tan atento a nosotros, que se antepone a nuestros deseos. Son extraterrestres, que fueron dejados en la tierra para ver quién era el feliz terrícola que lo encontraba. Sí amigas y amigos, ellos están entre nosotros. Se mueven en nuestro mundo y muchas veces los hemos tenido ante nuestros ojos y no les hemos puesto atención.

Son un tipo de personas que deambulan por el mundo tratando de magnificar su estadía en este planeta. Estoy segura que llegaron para realizar una misión y se me antoja que es una Misión de Amor. Hasta me atrevo a imaginar que ni ellos están al tanto de que no son de estas estrellas. Muchas veces se encuentran en situaciones, donde les extraña por sobre manera, la forma de actuar de muchas personas y sienten que no encajan en algunos círculos pero, sin saberlo, continúan en su caminar, con una meta en la mente.

Este tipo de personas se pueden unir con cualquier otro representante de la tierra pero esto no quiere decir que son felices. Recuerden que su misión es la de amar y brindar amor, de seguir un camino, el cual ellos piensan es el indicado para su elevación. Muchos no los comprenden y a veces hacen burla de su forma de ver la vida. Sólo aquel que llegue a conocerlos, en su ser más íntimo sabrá de lo hermosos que son en sus sentimientos.

Sucedió que una de estas personas llegó al pueblo donde vivía Marisol. Mujer joven y con una belleza inimaginable. Era la codicia de todos los que allí vivían. Las mujeres la envidiaban y celaban y para los hombres era un sueño, el ideal de mujer que todos querían tener en sus camas. Hasta el Padre de la parroquia volteaba para verla, cuando pasaba cerca de la Iglesia.

Marisol no había tenido novio alguno y eso que ya tenía diez y ocho años. Su madre la había educado en la honestidad y la pureza por lo que jamás estaría con un hombre, a menos que fuera la noche de su boda y escogido por su padre.

Todas las tardes Marisol bajaba al río para bañarse, siempre era acompañada por su madre o algún familiar. El padre de Marisol era la persona más importante del lugar, podríamos decir casi el dueño de todo lo que estaba a veinte mil kilómetros a la redonda por lo que su palabra era ley. Todo aquel que se atreviera a meterse con Marisol, lo refundiría en la cárcel y sin saber cuándo saldría. Está de más decir, que nunca estaba sola en el río, sólo esa tarde no la acompañaron. Había la preparación del santo del lugar y para el poblado, dicha fiesta era esperada todo el año. Esa tarde, cuando llegó al lugar donde se bañaría, caminaba por entre los árboles un hombre que no era de allí. Recorría el sendero buscando agua para llenar su cantimplora y así seguir camino hasta el caserío más cercano. El pueblo estaba pasando por un verano ardiente, sólo el río menguaba el calor de los lugareños pero ese día y a esa hora, sólo se encontraba Marisol dispuesta a darse su baño de rutina.  

El hombre se percató de su presencia y cautelosamente detuvo su andar. Agudizó la vista para saber quién estaba por el camino. Cual no es su sorpresa, al ver a una mujer despojándose de sus ropas y dejando al descubierto el cuerpo más hermoso que jamás había contemplado por todo su andar en esta vida. Sin hacer ruido se quedó observando cómo se bajaba la falda y la dejaba tirada en una piedra. Este hecho hizo que notara la escasa ropa interior que llevaba. Sus piernas morenas y bien torneadas le dieron la impresión de ser alguien que laboraba en el campo. En un instante quedó prendado. La blusa también salió volando hacia una rama y sus pechos quedaron al descubierto. Éstos parecían seres que emergían de un sueño de duendes y hadas. Fuertes, altivos, espigados y ciertamente apetitosos. Razones por las que merecían ser disfrutados en ese momento, pensó el que la acechaba.

Él no daba crédito a tanta belleza en un solo ser. Sin pensarlo se fue deslizando, cual serpiente al asedio y logró llegar por detrás de ella, sin que ésta se percatara. Al tomarla por la cintura hizo que sintiera las inmensas ganas que tenía de poseerla. Marisol, virgen aún, sintió cómo una braza ardiente se movía entre sus piernas. En ese momento, el caminante había decidido dejar a un lado sus pensamientos de celibato y olvidándose del tiempo que llevaba sin tener sexo, se fundió a ese cuerpo, con tanto furor que olvidó, por un momento, el por qué iba hacia el otro caserío.

Cómo podía dejar pasar esta oportunidad. Marisol representaba a esa mujer que tanto había esperado y pasando sus manos por delante de ella, aprisionó sus exuberantes pechos, con el miedo de que salieran volando cual palomas asustadas. En el lugar sólo se podía escuchar el cantar del río y la fuerte respiración de los que ya acostados en el suelo se buscaban para saciar el tiempo que había vivido, cada uno, sin el contacto de otra piel.

A lo lejos se oían voces de personas que buscaban a Marisol, ya había pasado el tiempo suficiente para que ella regresara al pueblo. A pesar de su excitación la penetraba con delicadeza y sus besos eran como un colibrí que revoloteaba dentro de la boca de Marisol. Estaban prendados, no querían separarse. Se movían al compás de sus corazones y el mundo había pasado a un nivel de menos importancia. Sus ojos no perdieron cada sacudida del otro. Se reconocían espiritualmente, definitivamente eran almas parecidas.

Ya están más cerca las voces y entre besos lujuriosos y manos inquietas que apretujaban con ganas de seguir sintiéndose. Empezaron a despedirse sin una palabra. Fueron sus ojos quienes se dijeron adiós, sabiendo que ese sería la única oportunidad de estar juntos. Marisol jamás supo que había estado con un ser de otra galaxia pero fue el único que supo cómo entrar a sus aposentos más recónditos y desde allí siempre lo espero en silencio.

A los meses del episodio libidinoso, Marisol comenzó a sentirse mal. Ya no comía, las mañanas fueron un desastre entre náuseas y mareos. Su padre no entendía qué le pasaba. Era la persona mejor vigilada en su alimentación. Siempre pensó que podría casarla con uno de los hijos del caserío más próximo. Eran gente acaudalada y su niña debía, según él, estar entre gente de bien. La abuela de la chica comenzó a entender las razones del malestar de Marisol. Un día la cazó vomitando y le dijo:
–Mi niña tú has estado con algún hombre del pueblo-
Marisol apenada asintió pero aclaró que no había sido con alguien del pueblo. La abuela dio un paso hacia atrás y poniéndose la mano en la boca salió corriendo para hablar con su hijo. Es en ese momento que Marisol entiende que ese caminante desconocido había dejado dentro de ella mariposas de colores.

Al tiempo nació una niña morena con ojos de cielo. Ella sería la continuación de los hombres de otra galaxia y de esa forma comenzarían a modificarse las forma de sentir del humano. Entenderían que sólo el amor puede hacerlos felices.

Me preguntas si lo que acabo de relatarte fue cierto. Yo diría que cada vez que alguien te acaricia como lo haría el ocaso cuando roza tu piel dejando un calor muy intenso en tu alma. Cuando alguien te besa como no queriendo salirse de esa comunión que brinda el intercambio de suspiros y de bellas sensaciones. Cuando te compenetras con ese ser que para ti es único en el mundo. Te puedo contestar que sí, lo que te relaté forma parte del verdadero amor y si no has sentido todo eso es porque no ha llegado a ti la persona que te hará soñar, aun sabiendo que no es para siempre, que durará un suspiro pero que permanecerá en ti hasta los confines del mundo.



Carmen Pacheco
@Erotismo10
22 de junio de 2017




sábado, 6 de mayo de 2017

CUANDO AL FIN ENTENDEMOS...







Quién puede obligar a una rosa que nos de su perfume.
Quién puede decirle al mar bravío que no ruja.
Quién puede decirle a la lluvia que no moje.
Quién puede evitar que el aire sople.
Quién puede detener el tiempo.


Sólo un alma adolorida cree que es posible. 
Sólo un ser adormecido se niega a entender.
Sólo un sordo entiende de silencios.
Sólo un ciego sabe de oscuridad.
Sólo un necio se empecina.


Cuando llega, al fin la luz, somos libres.
Cuando nos invade la verdad, somos libres
Cuando encontramos el silencio, somos libres
Cuando seguimos nuestro camino, somos libres.


Hay vida mía, cuánto duele la libertad.




Carmen Pacheco
@Erotismo10
6 de mayo de 2017


sábado, 29 de abril de 2017

SI USTED LA VIERA...





   
¡Hay amigos!... si ustedes la vieran. Es de una belleza extraña. Aun siendo hermosa a la vista, lo que más me excita es su tibieza interna.

Tiene la magia del que le muestra a un niño un sortilegio atrayente. La poesía de la amante que duerme entre capullos. Aquella que con su mirada enciende las imperturbabilidades de un célibe. Puede estar callada, mientras transita por tu mundo pero la posibilidad de encontrarse con su sensualidad, en cada respiración que emite, es más seguro, que un amanecer repleto de sombras naranja en el horizonte.

No importa la distancia ni el silencio, ella me llevó a correrías jamás percibidas, donde su naturaleza, dulzura y picardía me enamoraron. Es posible que me encuentres, de vez en cuando omitido, como si no estuviera en este mundo. Es cuando viajo por mis adentros sorbiendo una taza de café entre sus pestañas y caderas, a la vez que me deleito de su aroma, mientras evoco su pubis.

Nuestros encuentros reales se han cristianizado como mi modo de vida. El acompasado vaivén de su aliento, me permite el disfrutar de su hálito, que al momento de besarla la existencia y la lujuria se hacen presentes en todo mí ser. Su cabello se enreda entre mis dedos cual crines relucientes. Los tomo con la mano y la empujo hacia atrás, en ese delirante deseo de dominarla. Pero no se deja y quien termina dominado y poseído soy yo. Volteándose me clava esos enormes ojos, que desarman toda intención de hacerla mía y me convierto en un ser sumiso ante su piel desnuda y sus pezones erectos.


Muy de vez en cuando me deja tomar las riendas. Es tan divino dejarse querer por esta mujer que no me importa que sea ella la que lleve la voz cantante en nuestras concurrencias.

Sus piernas fuertes y flexibles me atrapan por las caderas inmovilizando mi cuerpo. Sus ojos nunca se cierran, jamás deja pasar por alto mis expresiones de placidez mientras ella es la que otorga las caricias. Disfruta ver cómo me deshago de ansias, cuando sus manos recorren toda mi dermis. Los poros se abren esperando el suave roce de sus dedos. Alardea de saberse conquistadora, mientras pasa por mis partes eróticas esperando el gemido que sigue a su caricia. Éste momento se prolonga hasta que tengo que decirle, muy quedo, “me harás terminar muy rápido” sólo así detiene su delicioso jugueteo y vuelvo a tomar aire para distraer a mis hormonas, que en ese momento se quieren salir cual chorro alucinante.

En una distracción de ella, la asalto por la espalda e inmovilizándola tránsito por sus pechos grandes y generosos, éstos mantienen sus pezones cual espiga al viento, duros y excitantes. En ellos me regodeo por un rato, mientras mi ser la sondea suavemente por entre sus abultadas montañas, que mantienen firme mis ansias de más. Le beso sus divinas orejas de niña. Mi lengua dibuja el contorno logrando sus quejidos y espasmos que hacen arder con más fuerza mis ganas de sentirla.

Contarles no es lo mismo que sentirlo, seguro estoy que se me escapan algunas cosas. Aunque ustedes crean que lo que les relato pareciera salido de la historia del erotismo, en los tiempos en que empezaba hablarse de esas ganas de sentir, que desde que el hombre existe ha estado escondido. Hablo de esas sensaciones a los que no se atrevían algunos a comentar y mucho menos la mujer podía decirle a su compañero lo que le gustaría sentir y cómo sentir. Pero amigos, la realidad es más excitante, más hermosa.

Es por eso que les musito, si ustedes la vieran,  entenderían mi sentir. Compartirían conmigo la verdad del ser humano. Las mieles que se pueden coincidir con esa deidad. Esa mirada  tan profunda, como sólo ella estila hacer, que desarma en un segundo al más centrado que exista.

En silencio mientras me retiro, la veo dormir plácidamente y su respirar sosegado en la sábana de mi pensamiento hace que cierre la puerta de mis deseos, hasta otro amanecer encendido, donde vuelva a sentir cómo su miel se introduce a través de su lengua por las papilas de mi boca.


Carmen Pacheco
@Erotismo10
29 de abril de 2017


  

jueves, 16 de febrero de 2017

AYER TE VI...







Ayer te vi. Fue como el despertar de sensaciones guardadas. Sé que acordamos en retener nuestras ansias y deseos para el otro pero mi amor fue imposible luego que te vi.

Parecías un ensueño o una ilusión. Quise rozar tu cuerpo. Sentir cómo sube tu termostato de lo frío a lo ardiente con el sólo roce de mi piel. Veía cómo se movían tus labios e imaginé que tus palabras eran besos de fuego que ardían sobre cada parte de mí. Posiblemente era yo la que, por sólo verte, hacía que toda yo reaccionara a ese estímulo de presencia que siempre siento cuando estas cerca.

No, no te preocupes, tus ansias y ganas no fueron a caer en caldero ajeno, quizás fue peor, se evaporaron en mis sábanas, sin que nadie las retuviera para disfrutarlas. Qué puedo decirte, soy humana y mi cuerpo no aguanta tanta ausencia.

Ayer te vi y quise robarle un beso a esos deliciosos labios pequeños pero tan ardientes.

Ayer te vi y esa forma que tienes de morderte los labios cambió mi noche, definitivamente. Estabas en otra dimensión, sin embargo, mi mano casi toca la línea de tus ojos y por un segundo pensé que sentiría tu incipiente barba, que dibuja un candado encerrando esa boca loca.

Ayer te vi, quería que el tiempo siguiera.

Luché para detener los minutos, mientras nuestras miradas traspasaban la línea de lo imposible.

Ayer te vi…





Carmen Pacheco
@Erotismo10
16 de febrero de 2017

martes, 6 de diciembre de 2016

HOY DUELE EL CORAZÓN...



Hoy duele el corazón
Hoy, Jacinto siente una cascada de emociones deambulando sobre él.

Hoy, aunque su mente se niega a pensarlo, ese extraño órgano navega en el recuerdo de su esencia.

Si, hoy duele el corazón
Pero no duele por que esté triste. Al contrario.
Duele porque lo siente tan repleto de sentimientos, que hay momentos en que piensa que puede explotar. Más, hoy duele el corazón.

Esa hermosa joya se encontraba descansando entre las hojas caídas del tiempo. Respiraba con la serenidad que da el sentirse en paz.

Sólo fue una mirada al descuido, una energía tan impetuosa, un respirar su aroma, el cual llegaba directo, traspasando los sentidos.

Hoy duele el corazón pero de puro sentimiento bonito. De ese que te mantiene el espíritu flotando. Que te encuentra sonriendo y apostando a la tranquilidad y la dicha.

Es un amor sin ataduras, sin mañana, sólo existe el hoy y el ahora.

No te preocupes, duele pero es un dolor que llena, que despierta, que permite darle el justo valor a esta nueva manera de sentir.

Que no anula pero sí embellece el alma con esa sonrisa cual aletear de colibrí.

Hay un grito  recorriendo al mundo… ¡Hoy duele el corazón! Sólo que esta vez, no es de dolor, sino de exultación.




Carmen Pacheco
lasculpasylamuertedelamorii@hotmail.com
@Erotismo
6 de diciembre de 2016